Foto: Cathay Pacific

La comida de los aviones ya es mala de por sí, pero a veces hasta nuestra cerveza de siempre o un vaso de vino a bordo nos saben como aguados. ¿Es posible que las cervezas que sirven a bordo sean de peor calidad? En realidad el problema no es de la bebida, sino de nuestro paladar.

Entre las muchas incomodidades que tiene volar hay una de la que se habla poco: en un viaje de avión perdemos hasta un 30% de nuestro sentido del gusto. El dato era la conclusión de un estudio realizado por físicos del Instituto Fraunhofer a petición de la compañía aérea Lufthansa. De hecho, la pérdida de sensibilidad a los sabores dulces o salados es similar a la que experimentamos cuando tenemos un catarro.

Advertisement

Advertisement

¿Por qué ocurre esto? Hay unas cuantas razones. La primera es el aire de la cabina. El sentido del gusto está íntimamente unido al del olfato, y este depende de las partículas en suspensión. El aire seco y la atmósfera tenue de cabina soportan menos partículas de olor, y por tanto hacen que perdamos buena parte de nuestra capacidad olfativa.

Foto: Luke Lai

El segundo factor que nos hace perder sentido del gusto es más sorprendente. Se trata del ruido de los motores. Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Cornell demostró que el estruendo continuo de los motores del avión interfiere con nuestro sentido del gusto. La razón está en la cuerda del tímpano.

La cuerda del tímpano o raíz parasimpática del ganglio submandibular es un nervio y no tiene que ver con la audición, sino con el gusto. Si se llama así es porque sale de la lengua y se extiende por la cavidad timpánica, pasando justo entre el martillo y el yunque de nuestro oído. Los investigadores de Cornell descubrieron que la vibración continua producida por el ruido del avión afecta a la cuerda del tímpano y amortigua nuestra capacidad de saborear.

Foto: Cathay Pacific

La cosa llega al extremo de que la aerolínea Cathay Pacific ha diseñado una cerveza pensada para que nos sepa mejor dentro de un avión. Se llama Betsy Beer, debe su nombre al primer avión de la compañía y tiene mucho de acción de marketing, aunque también algo de ciencia.

Sponsored

Lo que han hecho exactamente con la Betsy Beer es partir de una cerveza de trigo para amortiguar la amargura de la cerveza normal. Después, la han combinado con el popular lúpulo aromático Fuggle británico, y toques de ojo de dragón (una fruta tradicional china) y miel para incrementar su aroma frutal .También han mejorado su grado carbónico para que sea más potente en boca. En definitiva, han creado una cerveza fuerte y muy aromática que potencia el sabor dulce y umami.

En definitiva, que la próxima vez que voléis, intentad pedir una cerveza más fuerte. Poco se puede hacer para evitar el ruido y el aire seco, aunque un buen spray nasal y tapones para los oídos quizá ayuden algo. [Cathay Pacific, vía Motherboard]