Ilustración de Angelica Alzona/Gizmodo

El 21 de agosto gente alrededor de los Estados Unidos verán el eclipse total de Sol (el primero en casi cien años que podrá verse de costa a costa). El evento durará, como mucho, dos minutos con cuarenta segundos, lo que resulta genial, pero que pierde espectacularidad en el panorama de los eclipses solares a través de la historia. Sin viajar mucho en el tiempo, en 2009, un eclipse solar visible desde el sudeste de Asia estableció el récord de ser el más largo del último siglo, con una duración de seis minutos con cuarenta segundos.

Como la mayoría de acontecimientos celestiales a través de la historia, los eclipses han sido interpretados como signos del apocalipsis. Por fortuna, estas predicciones nunca ocurrieron. Con el tiempo, en vez de asociarlos con catastróficos anuncios, la gente creó instrumentos para comprenderlos mejor, gracias a lo cual se dieron cuenta de que, en realidad, eran algo bueno.

En honor al Gran Eclipse Solar estadounidense, les presentamos algunos de los más impresionantes que acontecieron en los últimos siglos.

Imagen cortesía de Jay Pasachoff, vía el catálogo de la biblioteca The Huntington; en exhibición en el ArtCenter


28 de mayo de 585 a.C. – “La batalla del eclipse”

En tiempos antiguos, los eclipses a veces eran vistos como oportunidades para comunicarse con los muertos, o en un sentido más amplio, eventos profundamente espeluznantes. Sin embargo, existió un caso en que un eclipse total del Sol ayudó a detener una terrible guerra.

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Según el historiador griego Heródoto, dos facciones (los lidios de la antigua Turquía y los medos de la antigua Irán) se encontraban peleando sobre las tierras de la península de Anatolia, sobre lo que es ahora Turquía.

Ocurrió justo en medio de una batalla entre dos naciones en guerra” declaró para Gizmodo Bryan Brewer, autor de Eclipse: History. Science. Awe. Habían estado peleando por más de una década, pero el eclipse rápidamente produjo un alto a la batalla. El acontecimiento, posiblemente el primero que haya puesto fin a una guerra, fue en adelante conocido como “La batalla del eclipse”.

[Ambas partes] la interpretaron como una maldición, así que dejaron sus armas y acordaron la paz en ese preciso lugar” dijo Brewer.

Vale la pena señalar que muchos investigadores han notado ciertas inconsistencias en la narración que Heródoto hace de estos hechos. Por ejemplo, el historiador sugiere que todo ocurrió a mediodía, pero el trayecto del eclipse del 28 de mayo no recorrió el supuesto lugar de batalla sino hasta el ocaso. Tal vez nunca sepamos con seguridad lo que pasó ese fatídico día, pero basta decir que lo acontecido dejó una impresión tan grande que, incluso hoy, sigue causando admiración.

21 de Agosto de 1560 – El eclipse ¯\_(ツ)_/¯

El Gran Eclipse Solar estadounidense no es el primero que haya acontecido un 21 de agosto. En 1560, un eclipse solar parcial influyó para que Tycho Brahe, de entonces 13 años, se interesase por las estrellas. El acontecimiento inspiró a Brahe a crear mejores instrumentos para que los astrónomos estudien los fenómenos cósmicos.

Imagen cortesía de Jay Pasachoff, vía el catálogo de la biblioteca The Huntington; en exhibición en el ArtCenter

Fue visto [el eclipse] por un Tycho Brahe adolescente” declaró para Gizmodo el astrónomo Jay Pasachoff, uno de los curadores de una galería de artefactos relacionados con eclipses en el ArtCenter en California. “La predicción falló por un día, así que decidió que, cuando fuese mayor, haría mejores observaciones sobre lo que estaba pasando. Empleando los recursos que tenía a mano como parte de la aristocracia danesa, pudo construir el más grande pretelescopio de su tiempo y realizar observaciones más cuidadosas. Un dispositivo como ese fue el que utilizó Johannes Kepler para descubrir las leyes de las órbitas planetarias”.

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Las tres leyes sobre el movimiento planetario de Kepler se convertirían en su aporte más influyente para la comunidad científica, ya que muchos de sus antepasados creían, tercamente, que los planetas se movían en órbitas circulares. Sin las innovaciones de Brahe, y quizás sin su fascinación por el eclipse de 1560, es posible que Kepler nunca hubiese inventado sus leyes planetarias.

8 de abril de 1652 – “Lunes sombrío”

Este eclipse solar fue conocido como el “Mirk Monday” (“lunes sombrío”) y causó pavor en el oeste de Europa entre quienes pudieron verlo. La palabra “mirk” parece provenir de la antigua palabra nórdica “myrkr”, que se traduce literalmente como “darkness” (“oscuridad”). Aunque no se sabe mucho sobre el eclipse, parece haber incentivado muchas historias distópicas sin fundamento, entre ellas un texto titulado A Discourse on the Terrible Eclipse of the Sun (Un discurso sobre el terrible eclipse del sol). Este fue solo uno de los muchos casos en los que los eclipses fueron vistos como signo del apocalipsis. Aunque, para ser justos, la idea de que el sol de pronto se apague debe haber sido aterradora para la época.

La gente no entendía qué estaba pasando y los miraba [los eclipses] como presagios” dijo Pasachoff. “Hay libros enteros que hablan de las consecuencias negativas de este eclipse”.

Sin embargo, no todos se horrorizaban. Un espectador, el Dr. Wyberg de Carrickfergus, en Escocia, lo tomó de manera más poética:

[El sol fue reducido a una] muy escaza medialuna de luz, toda la luna se lanzó de repente dentro de los márgenes del disco solar con tal agilidad que parecía girar como una piedra de molino, ofreciendo un agradable espectáculo de movimiento rotativo”.

Imagen cortesía de Jay Pasachoff, vía el catálogo de la biblioteca The Huntington; en exhibición en el ArtCenter

29 de mayo de 1919 – El triunfo de Einstein

La primera imagen tomada de un eclipse solar, el 28 de julio de 1851. Imagen: Julius Berkowski/Wikimedia Commons

No hay ninguna duda sobre cuál fue el eclipse más alucinante de todos los tiempos: el de 1919” afirmó para Gizmodo Doug Duncan, un astrónomo del Departamento de Astrofísica y Ciencias Planetarias de la Universidad de Colorado en Boulder. “Ese fue el eclipse en el que descubrimos que era correcta la teoría de Einstein de que el espacio y el tiempo pueden deformarse”.

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Tan solo cuatro años atrás, en su teoría de la relatividad general de 1915, Einstein había propuesto que la gravedad puede deformar el tejido del espacio-tiempo. En 1919, un eclipse total permitió obtener la primera evidencia observacional que apoyaba esta teoría.

Imagen: captura de pantalla vía el archivo del New York Times

Los astrónomos querían atrapar un rayo de luz pasando por el sol para ver si curvaba su trayectoria” explicó Duncan. “Tomaron fotos de la misma parte del cielo cuando el sol se había movido hacia una constelación diferente y compararon el patrón de las estrellas. Incluso algo tan enorme como el sol solo curvaba un poco la luz; sin embargo, cuando analizaron las fotos, encontraron que el espacio se había curvado”.

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Esta fue una de las primeras oportunidades de bloquear de manera natural al Sol, y la teoría de Einstein predijo que la luz curvaría su trayectoria al pasar por su borde. Eso fue exactamente lo que ocurrió.

Este eclipse fue visto como un triunfo sobre la física newtoniana, que predecía que la luz curvaría su trayectoria en el borde del sol, pero no tanto como lo establecía la teoría de Einstein. Este logro lo convirtió en una celebridad y dejó “emocionada” a toda la comunidad científica, según un titular del New York Times.


Puedes seguir el gran eclipse del 21 de agosto en directo a través de nuestro livestream y del que Univision ha preparado en sus plataformas digitales.