¿Usas Listerine para eliminar las bacterias que causan el mal aliento? A comienzos de siglo lo usaban para desinfectar el suelo e incluso se vendió para aplicarlo en zonas algo más privadas. Esta es la extraña historia del Listerine, un producto que se vendió hasta en forma de cigarrillos.

El Listerine debe su nombre al doctor británico Joseph Lister, un pionero en el uso de antisépticos en cirugía, pero no lo inventó él. Su invención se atribuye a Joseph Lawrence, un químico de Saint Louis, Missouri.

Lawrence se inspiró en las técnicas de Joseph Lister. En 1879 desarrolló una potente solución antiséptica basada en una disolución de etanol con eucaliptol, mentol, salicilato de metilo y timol. El resultado era un líquido de color dorado y olor fuerte con propiedades antisépticas y ligeramente antiinflamatorias.

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Los primeros años, sin embargo, fueron un tanto tumultuosos para el Listerine. Lawrence lo comercializó en diferentes concentraciones como desinfectante para suelos y tratamiento tópico para eliminar la gonorrea. El químico vendió la licencia del producto al farmacéutico local Jordan Wheat Lambert, que comenzó a promocionarlo como antiséptico bucal para dentistas en 1885.

El producto no despegó como enjuague bucal de uso doméstico hasta 1920, cuando el hijo de Lambert emprendió una agresiva campaña de marketing en la que se veía a hombres y mujeres sufriendo el rechazo de sus amantes y familias por su mal aliento.

Con todo, Listerine seguía promocionándose para otros usos. La compañía Lambert lo vendía como tónico capilar contra la caspa, como desinfectante para las heridas, loción para después del afeitado o remedio para la tos y el resfriado. Hasta llegó a comercializar cigarrillos terapéuticos Listerine para combatir el mal aliento.

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Gerard Lambert tiene el mérito de haber logrado que la halitosis fuera considerada como un rasgo socialmente desagradable e incorrecto. Hasta entonces a nadie le preocupaba especialmente el mal aliento.

En 1976, la Comisión Federal de Comercio (FTC) obligó a la compañía dueña de Listerine (en aquel entonces era Warner-Lambert tras una fusión entre empresas) a eliminar del producto las afirmaciones que aseguraban que curaba el resfriado y el dolor de garganta porque no eran ciertas. Además, Werner-Lambert tuvo que publicar rectificaciones sobre estas afirmaciones en las botellas de Listerine durante años.

Las botellas de Listerine de plástico y los nuevos sabores del producto no llegaron hasta la década de los 90. Hoy el Listerine lo comercializa Johnson & Johnson. A título de curiosidad, el producto no está considerado bebida alcohólica porque se considera imbebible por sus otros productos químicos. Sin embargo, a veces se producen intoxicaciones alcóholicas de Listerine entre menores de edad o personas con problemas de alcoholismo. Al menos ya no se usa para fregar suelos.