Interpretación artística de la colisión de dos estrellas de neutrones. Imagen: Dana Berry, SkyWorks Digital, Inc./Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics

El astrónomo J. Craig Wheeler, de la Universidad de Austin tuiteaba hace unos días lo siguiente: “Nuevo LIGO con contrapartida óptica. Os vais a quedar con la boca abierta” El críptico mensaje apunta al descubrimiento de un nuevo tipo de ondas gravitacionales, nada menos.

Hasta ahora, todas las ondas gravitacionales descubiertas por el observatorio LIGO estaban asociadas a la colisión de agujeros negros. Parece, sin embargo, que esos fenómenos astronómicos no son ni mucho menos los únicos en generar estas ondas. Los astrónomos especulaban con la posibilidad de que otros objetos de masa colosal, como las estrellas de neutrones, puedan también generar esas ondulaciones en el tejido del espacio que apenas hemos empezado a estudiar.

El mensaje de Wheeler apunta precisamente a este descubrimiento cuando menciona la expresión “contrapartida óptica”. Sabedores de la posibilidad de que una colisión estelar generara también ondas gravitacionales, los científicos de LIGO no tardaron en buscar la colaboración de observatorios ópticos para poder confirmar la colisión si detectaban ondas provenientes de esa dirección en el futuro.

Los astrónomos guardan silencio, pero la pasada noche, el telescopio espacial Hubble publicó una imagen de una estrella binaria de neutrones para luego borrarla rápidamente. Los indicios apuntan a que varios observatorios están estudiando NGC 4993 en la constelación de Hydra. Se trata precisamente de una galaxia a 130 millones de años luz en la que hay dos estrellas de neutrones próximas a colisionar.

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El portavoz del laboratorio LIGO, David Shoemaker, no ha confirmado ni desmentido los rumores, pero sí ha explicado que se ha producido una emocionante detección de ondas gravitacionales cuyos resultados se publicarán en torno al 25 de agosto. [vía New Scientist]