Estructura molecular de la nueva forma descubierta en la Universidad Yanshan. Foto: Timothy Strobel

De todos los elementos químicos que conocemos, pocos han demostrado ser tan versátiles como el carbono. A la larga lista de formas que ya conocemos como el diamante o el grafeno hay que sumar una completamente nueva: el carbono cristalino comprimido.

El carbono cristalino comprimido es lo que resulta cuando sometes a este elemento a una temperatura de 1.000 grados Celisius y a una presión 250.000 veces superior a la de la atmósfera terrestre.

El resultado de ese proceso es una peculiar estructura que combina rasgos del diamante, el grafito y el grafeno. Por un lado es extremadamente duro. Su resistencia a la compresión es dos veces superior a la cerámica y su dureza equivale a la de la mayoría de metales, pero la cosa no acaba ahí. El carbono cristalino comprimido, además, es flexible. Su elasticidad es superior a la de la goma e incluso a la de materiales tan modernos como el titanio con memoria de forma.

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No es la primera vez que la ciencia trata de crear formas exóticas del carbono aplicando presión y temperaturas extremas. pero había que dar con la proporción exacta, y eso es precisamente lo que ha logrado un grupo de investigadores de la Universidad de Yanshan, en China. El nuevo material no solo es un capricho de laboratorio. Sus propiedades lo hacen de un valor increíble para aplicaciones en las que se necesitan metales duros, ligeros y flexibles como la industria aeroespacial. [Science Advances vía Science Alert]