Foto: Ron Kroetz / Flickr, bajo licencia Creative Commons

Algo pasa en el agua líquida cuando alcanza los 40 grados Celsius. Sus propiedades comienzan a cambiar y no dejan de hacerlo hasta que alcanzan los 60 grados. El comportamiento a nivel molecular es tan extraño que los físicos hablan de un nuevo estado de la materia que aún no tiene ni nombre.

Lo poco que se sabe hasta ahora es que el punto de salto parece estar cerca de los 50 grados Celsius. Al alcanzar esa temperatura, el agua líquida comienza a alternar entre dos estados líquidos con propiedades completamente diferentes. El cambio ha sido detectado por un equipo internacional de científicos dirigidos por Laura Maestro, de la Universidad de Oxford, después de analizar una larga lista de constantes a diferentes temperaturas.

El equipo ha estudiado como cambia la conductividad térmica y eléctrica, el índice de refracción, la tensión superficial, o la constante dieléctrica (una variable que mide la velocidad de transmisión de los campos electromagnéticos). A medida que el agua supera los 40 grados se van produciendo cambios graduales muy extraños que solo se explican si en realidad lo que se está produciendo es un cambio de fase. La cuestión es que aún no han podido describir qué cambio es ese, tan solo que tiene que ver con los enlaces de hidrógeno que unen las moléculas de agua y que son la causa también de algunas propiedades realmente raras del agua.

Advertisement

Advertisement

Aunque sea la sustancia más abundante en la Tierra y en nuestros propios organismos, lo cierto es que el agua tiene una serie de cualidades que no encajan muy bien en la física tradicional ni en la cuántica. “En realidad nadie comprende del todo el agua” explica el físico Philip Ball en Nature. “Es un poco embarazoso admitirlo, pero la sustancia que cubre dos terceras partes del planeta es en muchos sentidos un misterio. Y lo que es peor, cuanto más la estudiamos, más problemas se acumulan”.

A excepción del mercurio, el agua es la sustancia con mayor tensión superficial del mundo. Su punto de ebullición es inusualmente elevado para el peso molecular que tiene. Además, es de los pocos compuestos que aumenta su volumen al congelarse y de los pocos cuyo estado sólido flota sobre el líquido.

El descubrimiento del nuevo estado de la materia aún debe ser confirmado por un laboratorio independiente, pero si resulta ser cierto va a poner patas arriba muchos campos de estudio. Si realmente cambia de estado a partir de los 40 grados significa que hay que revisar todos los estudios de tejidos biológicos basados en el agua a esa temperatura. También afecta a cualquier estudio técnica que se base en las propiedades ópticas del agua, como el uso de nanopartículas para detectar tumores. [Inderscience vía Science Alert]