Resulta sorprendente como hay tecnologías ideadas por el maestro Nikola Tesla que siguen siendo el origen de nuevas y prometedoras técnicas. Un grupo de investigadores de la Universidad Rice han desarrollado una manera de alinear de manera automática nanotubos de carbono. La llaman Teslafóresis.

El nombre proviene precisamente del dispositivo usado para lograr que los nanotubos de carbono se comporten de esa manera. El equipo ha utilizado una bobina de Tesla, un tipo de transformador resonante de descargas que el inventor patentó en 1891.

Imagen de una bobina de Tesla. Foto: Wikimedia Commons.

Al aplicar el campo electromagnético de una bobina Tesla sobre un montoncito de nanotubos de carbono, estos reaccionan estirándose y alineándose por sí solos hasta formar una red de filamentos. Ello es posible gracias a que los rápidos cambios de carga positiva a negativa inducidos por la máquina de Tesla en cada nanotubo.

Lo mejor no es solo que la idea original de Tesla haya servido para facilitar la alineación de los nanotubos de carbono. Es que el procedimiento hace que las redes formadas por estas partículas absorban la energía de la bobina Tesla y la transformen en corriente con la que alimentar dispositivos como las luces LED mostradas en la imagen que abre este post. Según sus creadores, la Teslafóresis permitirá en el futuro la creación de nuevos sistemas de transmisión inalámbrica de electricidad y circuitos electrónicos capaces de ensamblarse por sí mismos. [ACS Nano vía Phys.org]


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