Fajita wraps. Wikimedia Commons

Durante 9 años el ritual era el mismo: a la hora acordada, Escamilla acudía a la puerta trasera de la cocina del edificio de Justicia en Cameron (Texas). Allí recogía la entrega de varios kilos de fajita y el repartidor le pasaba la factura. ¿El problema? Las fajitas jamás estuvieron en el menú.

La historia de las fajitas comenzó en el año 2008, pero no se supo nada hasta el mes de agosto de este año. Gilberto Escamilla se encontraba mal y había acudido al médico ausentándose de su trabajo el 7 de agosto. Ese día llegó la entrega del servicio de alimentos Labatt, tal y como venía haciendo desde hacía muchos años.

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Sin embargo, por primera vez Escamilla no estaba allí. Al repartidor le recibió un empleado de la cocina, quién no entendía muy bien que hacían allí los 360 kilos de fajita si jamás habían servido la comida en el menú. El conductor le dijo que había estado haciendo la misma entrega durante los últimos nueve años.

Cuando el señor Escamilla regresó al día siguiente al trabajo, terminó admitiendo el fraude. Gilberto había estado robando fajitas durante todo este tiempo. El hombre fue despedido y arrestado. Además, la policía abrió una investigación.

Fajita. Wikimedia Commons

Cuando las autoridades entraron en su casa se encontraron con decenas de paquetes de fajitas en la nevera. Sin embargo, Escaramilla no era un simple ladrón obsesionado con la comida. El robo era toda una trama para luego vender la carne en la zona de Rio Grande Valley.

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Después de reunir documentos de la compañía de alimentos Labatt que incluían facturas, comprobantes y pedidos de compra, la unidad de investigaciones concluyó que Escaramilla había robado exactamente 1.251.578 de dólares en fajitas. Según el fiscal del distrito del condado de Cameron:

Literalmente, el día que las ordenaba, luego las entregaba a los clientes con los que ya había acordado. De hecho, hemos descubierto a dos de sus compradores, y están cooperando con la investigación.

De esta forma, Gilberto Escaramilla pasaba a convertirse en el ladrón acusado de robar el mayor número de carne en la historia (al menos de Texas), y hacerlo directamente del dinero de los contribuyentes. [TexasMonthly]