La Sociedad General de Autores y Editores era una entidad poco conocida entre los españoles hasta que consiguieron que el gobierno aplicara un canon digital para todos los soportes físicos capaces de grabar, almacenar y reproducir música. Desde entonces no cesan las polémicas.

En 2011, la Audiencia Nacional imputó al presidente Teddy Bautista de un delito de apropiación indebida y desvío de fondos. Lo sustituyó Antón Reixa en 2012 y, a éste, José Luis Acosta en 2013. Parecía que la calma había llegado a la SGAE en estos últimos meses, pero —tras casi tres años de mandato— Acosta ha presentado su dimisión por la presión de los socios y el Consejo de Dirección.

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La sociedad sigue muy dividida. En febrero, la asamblea general votó en contra de una modificación estatutaria para adaptarse a la Ley de Propiedad Intelectual y surgieron cruces de acusaciones entre socios. [vía El Confidencial]


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