En la primera temporada de Stranger Things, los malos son funcionarios del Departamento de Energía de Estados Unidos (o eso nos hacen creer). Entre sus especialidades: experimentar con humanos, abrir puertas a universos paralelos y matar a quien se entromete en sus planes. La serie es un éxito.

¿Sabes a quién no le gustó? Exacto, al Departamento de Energía de Estados Unidos. Aunque bromeasen en Twitter sobre los acontecimientos de la serie y publicasen un artículo en su blog en tono simpático para desligarse de la imagen que se les da en Netflix (“los científicos de los laboratorios nacionales no somos malvados”, “el Departamento de Energía no explora universos paralelos”), las reacciones de puertas adentro son muy distintas.

Advertisement

Advertisement

En Estados Unidos, la Ley por la Libertad de la Información (FOIA) otorga a los ciudadanos el derecho de acceso a toda la información federal del gobierno. Solo hay que hacer la pregunta adecuada para que te den la llave correcta. Bien, al periodista Lachlan Markay se le ocurrió solicitar las comunicaciones internas del Departamento de Energía que estuvieran relacionadas con Stranger Things. Esto fue lo que recibió:

“Esto es... más de lo que esperaba”.

Sponsored

Stranger Things causó un auténtico revuelo dentro de la oficina de asuntos públicos del gabinete. Y ahora, gracias a estos documentos (disponibles en Free Beacon), podemos echar un vistazo a esas discusiones incómodas.

Aunque todavía le queda mucho por leer, Lachlan ha adelantado ya algunas joyas a través de su perfil de Twitter. Por ejemplo, este correo electrónico en el que alguien admite que el Departamento de Energía realizó experimentos con humanos durante las pruebas nucleares:

“Así que sí... en realidad sí que hacemos armas. Por otro lado, en cuanto a los experimentos con humanos: hay algunas cosas realmente llamativas en la historia de la Comisión de Energía Atómica, en las que sí, la AEC hizo experimentos con humanos o participó en experimentos militares (por ejemplo: soldados que estaban en trincheras cerca de algunas pruebas nucleares). No estoy seguro de cuándo se terminaron. Hasta este día proporcionamos asistencia sanitaria a personas en varias islas del Pacífico afectadas por las pruebas nucleares”, escribe John LaRue.

Advertisement

Advertisement

También hay conversaciones más distendidas, como esta de varios empleados que se quejan de los spoilers que contenía el artículo del blog:

“NO ME ARRUINES LA SERIE. Iba a verla esta semana”.

Advertisement

Y luego está esto otro. El Departamento de Energía nos mintió sobre el tema de los universos paralelos: en realidad sí que financian activamente la investigación de los universos paralelos. Lo dice Ernest Moniz, el mismísimo secretario de energía de los Estados Unidos, en un correo electrónico de los entregados a Markay:

“No es cierto que «el Departamento de Energía no explore universos paralelos». Apoyamos a físicos teóricos y cosmólogos, algunos de los cuales realizan una buena cantidad de investigación sobre universos paralelos, a través del programa de Física de Alta Energía de la Oficina de Ciencia”, escribe Moniz a su director de comunicación estratégica.

¿Lo más extraño de esto? Lachlan Markay borró ese tuit.

Advertisement

Advertisement

Puedes darte por muerto, Lachlan. Aunque el Departamento de Energía siga bromeando con el tema en las redes sociales:

“@lachlan no importa lo que escribas [sobre nosotros], no nos traerá de regreso a Barb #JusticiaParaBarb”.