No sabemos que es peor, que se haya demostrado que el Gobierno de Estados Unidos espíe a millones de sus ciudadanos, o que no nos sorprenda en absoluto. Acaba de salir a la luz una orden secreta de la administración estadounidense que autoriza a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a intervenir los datos de todas y cada una de las llamadas de teléfono.

La orden fue dada por un tribunal encargado de la vigilancia e inteligencia extranjera a petición del FBI, y afecta, que se sepa de momento, a la operadora Verizon. La orden obligaba a esta compañía con millones de clientes en todo el país a entregar todos los metadatos que recolecta, para estadística interna, de las llamadas que hacen sus clientes.

En esencia, estos metadatos revelan quienes somos, a quién llamamos, desde qué teléfono y durante cuánto tiempo. La intervención afecta a llamadas locales, nacionales o extranjeras. Este espionaje telefónico comenzó el 25 de abril y terminará el 19 de julio.

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Tras publicarse la orden, la Casa Blanca ha emitido un comunicado reconociendo la intervención y explicando que la medida ‘es una herramienta crucial para proteger a la nación de amenazas terroristas’. Si, seguramente lo es, pero eso no implica que sea algo ético o siquiera legal. Ahora es cuando toca preguntarnos qué no estarán haciendo los gobiernos de nuestros países. [Court Order, Guardian UK]

Foto: Tischenko Irina/Shutterstock