Los padres de Todd McClellan se dedican a la carpintería y a la ingeniería eléctrica. Con semejantes antecedentes, no es raro que el bueno de Todd pronto experimentara una creciente pasión por desmontar cosas. Cuando se convirtió en fotógrafo profesional, el joven McClellan continuó reduciendo a piezas todo lo que encontraba y ha convertido esa afición en arte.

McClellan comenzó con dispositivos más o menos convencionales, como bicicletas, máquinas de escribir o de jardinería, pero la curiosidad le ha llevado a explorar dispositivos más recientes como smartphones o cámaras de fotos. Todd trabaja sin manual de instrucciones y con el menor número de herramientas posible. Tras el proceso de desensamblaje, nuestro fotógrafo expone todas las piezas con la precisión de un naturalista.

La obra de McClellan puede verse en una exposición abierta estos días en el Museo de Ciencia e Industria de Chicago. A finales de este mes sale a la venta también un libro llamado Things Come Apart. A teardown manual for modern living con sus mejores fotografías. Todd asegura que su sueño es desmontar completamente un automóvil. Los electroduendes estarían orgullosos.