Las jaulas antitiburones son un reclamo turístico que busca tentar a los amantes del riesgo con la idea de nadar rodeados de tiburones en libertad. Si eres un aficionado a los escualos o a las emociones fuertes, este vídeo te dará una buena ración de las dos cosas.

El vídeo se grabó en la costa de la Isla de Guadalupe, en Mexico, y muestra como un gran tiburón blanco revienta brutalmente los barrotes de una jaula antiescualos en la que había un buceador. El animal entra completamente en el recinto y acaba saliendo por la puerta de la parte superior con las mandíbulas chorreando sangre. Muchos de los espectadores que iban en la embarcación de recreo ni siquiera se habían dado cuenta de que dentro de la jaula iba un buceador hasta que sale segundos después.

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El incidente no es culpa del tiburón en el sentido de que este no ataca la jaula ni a su ocupante. Es en parte un accidente y en parte un mal movimiento por parte de los operarios que estaban metiendo la carnada en el agua. El tiburón embiste para comer un grueso pedazo de pescado sujeto con una cuerda y su trayectoria lo lleva a embestir la jaula. En pleno frenesí alimentario, el animal ni siquiera vio al buceador, que se zafó saliendo de la jaula por su parte inferior. La sangre que se ve es de la carnada. El buceador salió del incidente completamente ileso.

Este tipo de accidentes son raros, pero si no te crees capaz de mantener la sangre fría si un tiburón mete la cabeza en tu jaula quizá no es buena idea que pruebes este tipo de emociones fuertes. [Gabe and Garrett vía Mashable]