En los años 80 los efectos visuales en el cine seguían confiando en técnicas tradicionales de probada eficacia. Pero llegaron los 90 y los cineastas desarrollaron una pasión desmedida por incorporar efectos digitales que aún estaban verdes. Los resultados fueron terribles.

Era una época en la que ni las computadoras no habían alcanzado la potencia suficiente y las técnicas de animación aún no eran perfectas. El resultado fueron catástrofes visuales personajes que flotaban en el plano, seres vivos que parecían líquidos y mutaciones de actores que daban grimita.

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El vídeo de Diane Bullock es un poco tramposo porque recopila algunas películas como Langoliers que son más telefilmes que otra cosa, y otras, como Super Mario Bros, que son un nido de vergüenza ajena de principio a fin. Con todo, hay puñaladas como los afectos digitales añadidos por Lucas a la trilogía original de Star Wars, que no son difíciles de olvidar. En general no fue una buena época en ese sentido, pero habrá que ver cómo envejece el cine que tanto nos gusta hoy. [vía Diane Bullock]