El parque nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, está lleno de maravillas naturales. Entre las más visitadas están los estanques de aguas termales. Algunos de ellos presumen de unos espectaculares colores, pero no siempre fue así. Y lo que es peor, esos tonos se deben a la contaminación provocada por los turistas.

Hasta ahora se sabía que los tonos del agua de los estanques se debían a la acción de algunas bacterias capaces de sobrevivir en unas aguas cuya temperatura escaldaría cualquier otro ser vivo. Sin embargo, esas bacterias no siempre han estado ahí. Sin ellas, las aguas de muchos de los estanques deberían ser completamente azul turquesa.

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¿Cómo han acabado las bacterias colonizando los estanques? La respuesta es por la mano del hombre. Investigadores de la Universidad Montana State en Estados Unidos, y de la Universidad de Brandenburgo, en Alemania, analizaron recientemente las propiedades ópticas de las aguas por pura diversión y realizaron varios modelos matemáticos al respecto. Lo que descubrieron es que el color depende de la presencia de microorganismos, y que estos a su vez han aparecido porque la temperatura del agua ha descendido levemente en las últimas décadas.

Termografía de uno de los estanques: Nugent, Shaw, y Vollmer. Montana State University

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La razón de esta bajada de temperatura son los objetos arrojados a los estanques por los turistas. Hoy en día está completamente prohibido arrojar nada al agua, pero hace años no era raro que los visitantes tiraran piedrecitas o incluso monedas. El problema es que, con el tiempo, estos objetos han ido bloqueando las grietas por donde surge el agua termal, y eso ha enfriado el estanque, propiciando la aparición de las bacterias.

Los investigadores calculan que hacia 1880, los estanques de Yellowstone eran de un radiante color azul claro. Algunos de esos estanques aún conservan ese color en su centro, pero eso se debe en gran medida a las propiedades ópticas del agua, que en el centro tiene más profundidad. Los bonitos tonos verdes, amarillos y naranjas de Yellowstone en realidad no son tan naturales como nos gusta pensar. [The Optical Society vía Washington Post]

El estanque conocido como "Morning Glory" en 2004. Foto: Wikimedia Commons. En Portada, el mismo estanque en la actualidad. Foto: Joseph Shaw. Montana State University.

Foto: Wikipedia, bajo licencia Creative Commons

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