Las últimas imágenes captadas por la sonda Solar and Heliospheric Observatory (SOHO), de la NASA y la ESA, lo confirman: el cometa ISON, o lo que quedaba de él, prácticamente ha desaparecido. Inicialmente una parte del núcleo del cometa pudo sobrevivir a su encuentro con el Sol el pasado 28 de noviembre, pero ahora se confirma que esos fragmentos se han desvanecido.

Han sido semanas de incertidumbre y fascinación por un cometa que al final no va a ser el del "siglo" como inicialmente se creía. No lo podremos ver en Diciembre de nuevo, ha sido más fugaz de lo esperado. Aún así, no ha estado mal. Nos ha dejado imágenes increíbles. Las mejores, sin duda, las unió Juan Carlos Casado en el timelapse debajo, captado desde el Observatorio del Teide, en Tenerife (España). Hasta el próximo cometa.