Google Reader ha muerto y con su desaparición llega el vía crucis de tener que buscar una alternativa. No es fácil. Reader se convirtió rápidamente en el estándar para la sindicación de contenidos gracias a una serie de características que Google desarrolló de forma independiente y que ahora no todas sus alternativas tienen.

El cierre no ha sentado bien en la red. Este no era un producto que se usase poco y que por tanto tenía sentido abandonar. Google tomó la decisión para tratar de animar Google Plus, su red social.

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El propio creador de Reader, Chris Wetherell, reconoce que no habría lanzado hoy su producto en Google. Si hubiese tenido la misma idea, se habría marchado de la compañía para lanzarla. "Odiaría tener que competir internamente contra Google Plus, sería muy frustrante", reconoce.

Wetherell, que desarrolló Reader hace ocho años, ya no trabaja en Google pero cree que la cultura de la compañía hoy tiene poco que ver con la que inspiró alguno de los productos que usamos hoy en día. La idea de que incluso un producto de éxito puede ser cancelado elimina el incentivo de lanzar un nuevo proyecto desde dentro. [Forbes]