Máscara de Mickey en el 45th Infantry Museum

Principios de 1942, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial el gobierno de Estados Unidos vivía atemorizado. Pearl Harbor era demasiado reciente y seguían produciéndose bajas. Había una necesidad de proteger a la población civil ante un posible ataque químico en el país. Disney también lo pensó.

En realidad, nos referimos a un ataque químico. En aquel momento de la historia, Hawai era motivo de especial preocupación para el gobierno estadounidense, de hecho, miles de máscaras de entrenamiento militar fueron enviadas a toda prisa para el uso de la población civil.

Con un problema añadido: no había máscaras disponibles para proteger a los niños, por lo que el Departamento de Hawai utilizó un diseño fabricado localmente que consistía en una capucha con orejas de conejo.

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Justamente un mes después de los ataques de Pearl Harbor, surgía una extraña alianza de la que saldría una solución para los más pequeños. Disney aprobaba la creación por parte de Sun Rubber Company de unas máscaras protectoras para los niños. Y sí, como vemos en las imágenes (muchas de ellas de lo más perturbadoras), sería un diseño de máscaras antigas de Mickey Mouse.

Un chico probando la máscara

Este curioso momento de la historia quedó reflejado a través de la fotografía. Se hicieron un primer lote de máscaras de prueba que debían pasar una revisión. De tener éxito, Disney tenía pensado sacar toda una colección de personajes icónicos, una especie de “clásicos” en su versión para la guerra química.

Disney presentando el diseño. AP

¿Por qué Disney se prestó a ello? Las máscaras fueron diseñadas para que los niños las cargaran y las usaran como parte de un juego. Se pensó que reducirían el miedo asociado con el uso de una máscara de gas y, con suerte, mejorarían su tiempo de uso y, por tanto, la supervivencia del pequeño.

Finalmente, se fabricaron alrededor de 1.000 máscaras, cada una con ojos de cristal mirando hacia fuera con la cara del famoso ratón conectada a un filtro de aire. Dado que la guerra química nunca llegó a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, no se usaron.

Imagen: AP

Como curiosidad, en Inglaterra también había una versión que usaba colores rojos y azules brillantes para atraer a los niños. Se denominó la “máscara de gas de Mickey Mouse”, aunque no tenía nada que ver con el personaje, se supone que era parte del “juego” para que los niños la usaran.

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Actualmente, la mayoría de las máscaras han desaparecido, algunas se pueden encontrar en museos, pero la mayoría fueron distribuidas a altos funcionarios de guerra como recuerdo de un tiempo del pasado. Recordarlo hoy a través de las imágenes resulta igual o más siniestro que en aquella época. [Gasmasklexikon, BBC]