Batman & Robin es una película tan deliciosamente naif que uno no puede dejar de quererla pese a su larga lista de absurdos. Su director, Joel Schumacher, ha explicado en una entrevista reciente un detalle que nunca había salido a la luz: cómo llegaron a la idea de ponerle pezones al traje.

De todas las malas ideas de la película, la idea de ponerle a los trajes de Batman y Robin unos pezones en la placa pectoral es probablemente la peor y al mismo tiempo la más celebrada. Schumacher explica a Vice que, de hecho, fue idea suya:

El traje lo fabricó José Fernández, que es un escultor brillante. En las dos películas anteriores, Batman y Batman Returns, el creador de los trajes fue el genial Bob Ringwood, pero para cuando llegamos a Batman Forever, las técnicas de trabajo con goma y latex se habían sofisticado mucho. Si te fijas en el traje que luce Michael Keaton en la primera película, te darás cuenta de que es muy aparatoso. Es una obra de arte, pero estaba limitado por lo que se podía hacer en esa época.

Cuando llegamos a Batman Forever las técnicas de modelado en goma habían avanzado tanto que le dije a Fernández: hagámoslo anatómico, y le proporcioné fotos de esas estatuas de la antigua Grecia y esos increíbles dibujos de anatomía de los libros de medicina. Él lo esculpió con pezones y yo, cuando lo vi, pensé que quedaba bien.

A la vista de cómo fue el proceso, casi tenemos que agradecer que el traje no mostrara un pequeño pene o una hoja de parra en la pieza que cubre la zona inguinal. Schumacher admite que la ola de críticas a los batpezones le pilló completamente desprevenido:

Nunca pensé que podía generar tanto rechazo. Quizá pequé de ser demasiado inocente, pero sigo estando contento con la decisión. Con todo, quiero pedir disculpas a los fans a los que defraudamos. Creo que es lo menos que les debo.

[vía Vice]