El doble rasero de Apple: app con fotos eróticas, retirada; app de armas para menores, aprobada

La retirada ayer del App Store de la aplicación 500px, una de las más populares para subir y buscar fotos, una especie de pozo sin fondo de arte fotográfico, dejó a medio mundo estupefacto. Apple explicó que el motivo es la inclusión de contenido pornográfico. Es cierto que los últimos cambios en la app muestran bastantes desnudos, la mayoría artísticos, algunos gráficos. Pero, ¿por qué no dejar al usuario decidir? ¿Por qué seguir empeñándose en controlar contenido que es incontrolable? Y, sobre todo, ¿por qué el doble rasero de permitir una app de, por ejemplo, de armas y práctica de tiro para menores como la de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), y cargarse una de fotos?

La respuesta oficial de Apple sobre la retirada de 500px fue clara:

La aplicación fue retirada del App Store porque mostraba imágenes y material pornográfico, una clara violación de nuestras guías de uso. También recibimos quejas de clientes sobre posible pornografía infantil. Hemos pedido al desarrollador que establezca medidas de seguridad para evitar que aparezcan imágenes pornográficas en su aplicación.

Es cierto que en la última actualización de 500px las fotos eróticas son más fáciles de encontrar, aunque en su gran mayoría son artísticas. Por supuesto, si hay casos de pornografía infantil (aunque Apple no parece confirmarlo) la decisión está fuera de toda discusión. Es perfecto que Apple retire preventivamente una app si cree que hay serias violaciones de las condiciones de uso del App Store. El problema es cuando esas condiciones de uso muestran un doble rasero.

Apple aprobó la inexplicable app de la NRA para hacer prácticas de tiro, calificada al principio como apta para menores de 4 años o más. Tras el escándalo, decidió subir la calificación a 12+. ¿Qué es más absurdo: ver fotos eróticas o practicar tiro con 13 años en un móvil (ojo, no un videojuego, sino una app didáctica de armas)? Difícil respuesta. Lo que parece claro es que si prohíbes una, jamás deberías dejar pasar la otra.