Durante el siglo sexto antes de Cristo, Confucio hablaba de un sencillo pero ingenioso artefacto conocido como Yang-Sui con los que los trabajadores chinos utilizaban la luz del sol para encender fuego. Aunque se sabía de su existencia, nunca se había encontrado uno de estos encendedores.

John Perlin es un experto internacional en energía solar que explica el descubrimiento de estos curiosos artefactos en su último libro: Let It Shine: The 6000-Year Story of Solar Energy. Los Yang-Sui tienen la apariencia de un disco metálico cóncavo. Eso ha hecho que, durante años, fueran confundidos con piezas de armadura, cuencos u otro tipo de utensilios sin clasificar . El descubrimiento de que esas piezas eran, en realidad, encendedores solares corre a cargo de los arqueólogos Lu Demming y Zhai Keyong.

Tras catalogar los restos de una tumba de hace más de 3.000 años, Demming y Keyong repararon en un disco que tenía una pequeña asa en la parte convexa. Intrigados, encargaron hacer un molde y construir una réplica en bronce pulido.

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Al sostener la réplica a la luz del sol y apuntar a un material inflamable, ambos arqueológos lograron encender fuego y deducir la auténtica naturaleza de los Yang-Sui. El descubrimiento ha permitido catalogar hasta 20 de estos discos discos que ya tienen el título de los encendedores más antiguos del mundo. [vía Green Building Elements]

Fotos: John Perlin / Let It Shine: The 6000-Year Story of Solar Energy

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