Cuando llegó a la sala de restauración de la Biblioteca Nacional de Escocia era un despojo arrugado dentro de una bolsa de plástico. Dos años de minucioso trabajo después, este mapamundi del Siglo XVII ha recuperado la vida. El proceso por el que ha pasado es simplemente asombroso.

El mapa apareció dentro de un muro en una casa de Aberdeen, en Escocia. El propietario lo encontró al remodelar la chimenea y pensó que podía ser importante, así que lo llevó a los conservadores de la Biblioteca. Y tanto que lo era. Se trata de un mapa dibujado a mano en Londres a partir de un célebre modelo de mapa elaborado por Schenk and Valk en Amsterdam. La presencia de dos retratos reales en la pieza permite datar su origen hacia el año 1690.

¿Qué demonios hacía un mapa en una pared dentro de una chimenea? La principal hipótesis es que alguien lo hizo una bola y lo usó para tapar un hueco por el que entraba viento frío desde la chimenea. A día de hoy es imposible recuperar las partes que ya no están sin reinterpretarlo, pero el proceso de rehidratar el papel, unir las piezas sobre el lienzo y devolverles la viveza es digno de verse. [vía Trina Mckendrick]