El metro en hora punta suele ser una desagradable imitación de una sauna en muchos lugares del mundo. Londres es uno de ellos, pero en la capital inglesa han decidido dar un uso a todo el calor que se acumula en los túneles del metro: utilizarlo como calefacción central.

El aire caliente de los túneles será extraído mediante un sistema de tuberías y canalizado hasta la central de Bunhill, en el distrito de Islington, desde sonde se regulará la temperatura y se canalizará a 5.000 hogares. La central, de hecho, ya está construida, y solo queda conectar el circuito a los túneles de metro de la línea norte que pasan por ese barrio londinense.

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El proyecto se llama Celsius, y se ha puesto en marcha gracias a fondos aportados por el propio Concejo de Islington con ayuda de la Unión Europea. La medida aliviará algo la temperatura de la línea norte, considerada por los londinenses como la menos agradable. El alcalde de la ciudad quiere que, para 2025, una cuarta parte de la calefacción de la ciudad extraiga su calor de fuentes indirectas como esta. [Independent]