La resiniferatoxina es la sustancia más picante del mundo, pero no querrás verla en tu burrito porque es tan picante que, de hecho, es tóxica. Sin embargo, esta sustancia es también la fuente de un tratamiento revolucionario contra el dolor que acaba de empezar a ser probado en seres humanos.

La resiniferatoxina o RTX se encuentra de manera natural en un tipo de cactus llamado Cardón resinoso (Euphorbia Resinosa) natural de Marruecos y otras zonas mediterráneas. Aparte de ser literalmente mil veces más picante que la capsaicina (la sustancia que hace picantes algunas clases de pimientos como el chile), esta toxina es mortal para las neuronas responsables de generar la proteína del dolor.

Al inyectarse directamente en un área de la médula espinal donde se canalice un dolor crónico, el RTX arrasa las neuronas productoras de proteína TRPV1, dejando el resto intactas. El efecto es que el paciente deja de sentir dolor.

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Aunque no tiene efectos secundarios, el tratamiento es bastante radical. No en vano el dolor es un mecanismo natural necesario que no debe eliminarse así como así. Sin embargo, la ventaja de la toxina RTX es que puede aplicarse de manera selectiva y abre por tanto la puerta a un alivio definitivo en los pacientes que sufren de dolores crónicos agudos.

La resiniferatoxina ya ha sido probada con éxito en perros y van a comenzar las pruebas con seres humanos en el Centro Médico Mercy de Baltimore. Sus responsables son optimistas. 'Cuando tienes una droga que puedes dirigir de forma precisa al problema y evitar que afecte a otras funciones, tienes un ganador' comenta David Maine, Director de la unidad contra el dolor en ese hospital. [Scientific American]

Foto: Shutterstock/Bartek Zyczynski