Estamos acostumbrados a imaginar a los velociraptores como estilizados lagartos calvos con escamas de colores como los de Jurassic World. Sin embargo, los paleontólogos cada vez están más convencidos de que esa imagen es completamente errónea. El hallazgo de un nuevo fósil en China no hace sino confirmar esas sospechas: Los velociraptores tenían plumas, muchas plumas.

La imagen que encabeza este post no es la de un velociraptor, pero es más que probable que el aspecto de los agresivos saurios popularizados por Spielberg fuera muy parecido. El dibujo es una reconstrucción artística del Zhenyuanlong suni, un nuevo dromeosaurio o raptor hallado en la provincia de Liaoning, al noreste de China.

Liaoning es una región única para la paleontología por un motivo, los fósiles que están apareciendo en la región tienen un estado de conservación increíble. No solo aparecen los huesos, sino también marcas de otros tejidos como piel y plumas. El Zhenyuanlong suni es el último de estos hallazgos. Se trata de un saurio con un parentesco muy cercano al de los velociraptor. Es el mayor dinosaurio con plumas de su clase descubierto hasta ahora (metro y medio de largo y unos 12 kilos de peso), y establece, por primera vez, un vínculo directo con los depredadores de Jurassic Park y todas sus secuelas. Steve Brusatte, de la Universidad de Edimburgo y uno de los autores del descubrimiento, se muestra muy seguro de esa relación:

Es el dinosaurio con plumas más grande que se ha encontrado nunca. Contempla el aspecto del Zhenyuanlong y es muy probable que estés contemplando el aspecto que tenían los velociraptores. El velociraptor era una especie de caniche hambriento salido del infierno, no el monstruoso reptil asesino cubierto de escamas que nos enseñan los films de Jurassic Park.

Aunque tenía plumas, el Zhenyuanlong no era capaz de volar. Su estructura ósea y peso no se lo permitía. Los investigadores creen que las plumas eran más un adorno para ser utilizado en el cortejo como ocurre con los pavos actuales. También podían cumplir una función de protección para el propio dinosaurio y sus huevos. Sea como sea, cada vez está más claro que los elegantes lagartos escamosos de Spielberg eran más bien una manada de pollos furiosos con dientes, lo que quizá los hace hasta más temibles. [Nature vía Discovery News]

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