Mientras los vientos y las olas del huracán Irma siembran el caos a su paso por Puerto Rico, Cuba y Florida, en Reino Unido los sismógrafos que normalmente se usan para detectar terremotos se han llenado de ruido causado precisamente por el paso del huracán de categoría 5.

No es que Irma haya provocado movimientos sísmicos como tal, pero el huracán genera una impresionante cantidad de energía en forma de vientos de 298 km/h y oleaje, y esa energía se transfiere al suelo. El sismólogo Stephen Hicks, de la Universidad de Southampton, explica en Twitter que la fuerza de las olas genera vibraciones de bajo nivel al rebotar en las islas del Caribe que cuentan con estaciones sismológicas como Guadalupe o Barbuda.

A medida que el huracán se acerca a la costa, también mueve los árboles, y estos transfieren la energía al suelo igual que se si se tratara de pelos en la piel. Todo ello contribuye a generar este ruido en los sismógrafos, como una especie de zumbido. Hicks aclara que ese tipo de lecturas son normales en los grandes huracanes de categoría 5, pero no dejan de resultar impresionantes. [vía Mashable]