Foto: Facebook/Richard Beck

El Huracán Matthew dejó una sorpresa desagradable más a su paso por Carolina del Sur. A primera vista parecen solo rocas sueltas entre la arena de la playa, pero en realidad son proyectiles de cañón de hace más de 150 años. No es la primera vez que aparece uno de estos arsenales de la época de la Guerra de Secesión. Tampoco es la primera vez que explota.

Los proyectiles aparecieron en una de las playas de Folly Island. Entre 1861 y 1865, la isla estuvo ocupada por tropas del bando de la Unión que lanzaron ataques contra el cercano fuerte Morris del bando secesionista. Desde entonces han aparecido numerosos restos del conflicto incluyendo un cementerio militar y varios artefactos desenterrados por el huracán Hug en 1989.

Un equipo de artificieros del Condado de Charleston se desplazó hasta la zona para examinar los proyectiles, pero la marea alta lo impidió. Hoy lunes, los expertos en desactivación de explosivos valorarán el estado del arsenal y procederán a realizar una voladura controlada de los proyectiles en caso necesario. Ya han alertado a los vecinos de la zona de que es posible que escuchen varias detonaciones.

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Es una pena tener que destruir restos con valor histórico, pero es lo más seguro. Muchas de las enormes balas de cañón usadas en la Guerra de Secesión estaban rellenas de explosivo y algunas han mantenido su contenido intacto hasta hoy. En 2008, una de estas balas explotó en Virginia en el camino de entrada a una casa enviando metralla a más de 400 metros. El propietario de la casa falleció en aquella explosión. [Campbell Robertson vía Ben Jacobs]

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