Entre todos los dominios que pertenecen a Disney hay uno que llama particularmente la atención. Se llama Muppetfucker.net y encima es de los más antiguos que tiene la compañía. ¿Por qué los dueños de Mickey tienen un dominio que sugiere porno con marionetas o un popular insulto?

La respuesta se remonta a 2001. El dominio Muppetfucker.net existe desde esa fecha y en realidad no lo registró Disney, sino la compañía de Jim Henson que creó a los Muppets. Disney solo lo adquirió cuando compró la casa madre de las populares marionetas en 2004.

El dominio lo descubrió recientemente un YouTuber llamado Joshua Gillespie, quien no tardó en sospechar que la casa de Jim Henson adquirió ese dominio no para usarlo sino como parte de alguna reclamación. Lo curioso es que el origen de esa reclamación no tiene nada que ver con el porno. Tampoco está relacionada con el musical Avenue Q, que llegaría a los teatros dos años después y que nos dejó esta joya:

Hacia el año 2000 el porno ya existía en Internet, y probablemente a alguien ya se le había ocurrido dibujar alguna viñeta paródica y subida de tono con los muppets como protagonistas, pero el dominio Muppetfucker.net no acogía tetas ni culos, sino música. Era la página de un DJ de Austin, Texas llamado Noah Lee.

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Noah llevaba seis años haciéndose llamar Muppetfucker cuando se ponía tras la mesa de mezclas, pero su peculiar mote no llegó a oídos de la compañía de Jim Henson hasta que lo entrevistaron en 2001 con motivo de su participación en el festival SXSW.

Pocos días después de su entrevista para una revista local de música, el DJ recibió una carta con un Cease and Desist en la que se le amenazaba legalmente si no dejaba de utilizar ese nombre y entregaba los dominios asociados a él. Lee explica que, según abrió la carta y vio el logotipo de la rana Kermit ya supo que su nombre estaba acabado antes de leer lo que decía. “Hay personas que me decían que luchara por la custodia del nombre en los tribunales o que lo cambiara por algo como Puppetfucker, pero hay que asumir que ninguna versión era tan graciosa como el Muppetfucker original”.

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No le falta razón. [vía Joshua Gillespie]