Lo que ves en la imagen no es un animatronic. Es un disfraz de T-Rex creado por una compañía japonesa llamada On-Art Corporation. Pese a su tamaño, pesa 38 kilos y solo necesita una sola persona para provocar infartos, desmayos y crisis de ansiedad.

El disfraz lo ha presentado en Tokio el propio CEO de On-Art, Kazuya Kanemaru, que lo utilizará para un parque temático que están preparando ambientado precisamente en el jurásico y titulado Dino-A-Park. De hecho, hay otros disfraces más pequeños de otras especies por si el de T-Rex nos parece demasiado grande como para entrar en el metro.

La estructura interna del dinosaurio está realizada en fibra de carbono, y es tan ligero que los actores que hay en su interior pueden moverse con mucha agilidad. El señor Kanemaru no ha especificado si fabricarán el disfraz para terceros, pero deberían, porque salir a las calles de una ciudad con eso y ver las caras de la gente no tiene precio. [YouTube vía Reuters]