Cuando añades un filtro infrarrojo a una cámara de fotos o vídeo, ves el mundo con colores muy diferentes a los habituales. Las hojas de los árboles y la hierba se vuelven blancos, las nubes pueden cambiar hacia el violeta... el resultado es curioso y artístico, sobre todo cuando se usa del mismo modo que ha hecho el fotógrafo Glen Ryan. Ha grabado un espectacular timelapse del Outback australiano en monocromo usando uno de estos filtros y el resultado parece un paisaje sacado de un sueño. [Karst County]