Algunos huesos y restos encontrados en el lago. Wikimedia Commons

Lagos congelados hay muchos en el planeta, pero que emerjan cientos de restos humanos cada cierto tiempo, sólo hay uno. A casi 5 mil metros de altura, en el incomparable paraje del Himalaya indio y rodeado de glaciares rocosos, nos encontramos con el insólito misterio de Roopkund.

El lago Roopkund está situado en la parte inferior de un pequeño valle en el Himalaya, en el distrito de Chamoli, Uttaranchal (India). Es muy poco profundo, de aproximadamente 2 metros, aunque debido al lugar en el que se encuentra, nadie en su sano juicio se mete en su interior.

Advertisement

En realidad, actualmente la zona es un destino bastante popular para aventureros, la caminata para llegar hasta el lago es impresionantemente bella, y existen varias rutas en el camino a Roopkund que muchos aprovechan, tanto para deleitarse con la vista, como, sobre todo, para satisfacer la curiosidad y la intriga que rodea a esos restos esqueléticos.

Muerte a 5 mil metros de altura

Lago Roopkund. Wikimedia Commons

Los primeros informes con respecto a los restos datan del siglo XIX. Entonces ya se advertía de un hecho insólito. Ocurre durante un mes al año, siempre en la misma época, cuando al lago glacial le toca el deshielo. Entonces un escalofriante secreto sale a la superficie: cientos de restos humanos, esqueletos que se mezclan con trozos de carne y pelo conservados por el clima seco y helado del área. ¿Qué demonios era aquello?

Durante años, las tribus locales apodaron al lugar como “Mystery Lake”, y junto al enigma que lo rodeaba comenzaron a nacer extraños mitos que sugerían leyendas sobre monstruos y dioses que desataron toda su furia sobre cientos de personas.

El primer hecho reseñable ocurrió en 1942. Ese año llegó hasta la zona un guardia forestal británico, H. K. Madhwal. El hombre se encontraba en el lago unos meses antes del deshielo, y entonces ya pudo apreciar el extraño episodio que se vivía en las alturas del Himalaya. Madhwal creyó que los huesos que había visto se debían a la muerte de algún pequeño grupo que pasaba por ahí, no le dio más importancia.

Lago Roopkund. Wikimedia Commons

Sin embargo, cuando el deshielo mostró el interior de Roopkund, Madhwal no daba crédito a lo que estaba viendo. Ya no eran un par de huesos. El derretimiento mostraba un “valle de la muerte”, cientos de esqueletos que abrían la posibilidad a una macabra matanza totalmente desconocida.

Advertisement

Cuando se descubrió no había información disponible sobre los restos. Nadie sabía a quién pertenecían, cuánto tiempo habían estado allí o qué les había sucedido. La suposición inmediata, siendo 1942 y en plena Segunda Guerra Mundial, fue que éstos eran los restos de los soldados japoneses que habían muerto en el camino mientras huían a través de la India.

De hecho, el gobierno británico, aterrorizado por una posible invasión japonesa, envió un equipo de investigadores para determinar si esto era cierto. Al examinarlos se dieron cuenta de que los huesos no podían ser de soldados japoneses, los restos no eran lo suficientemente “frescos” y llevaban ahí cientos de años.

Pura hacia el lago. Wikimedia Commons

Como decíamos antes, la carne, el pelo y los huesos habían sido preservados por el aire seco y el frío, además, se encontraron piezas de madera, puntas de hierro, algunas zapatillas de cuero e incluso joyas, pero nadie podía determinar exactamente su origen.

Comenzaron a surgir nuevas teorías, desde una posible epidemia, hasta el posible deslizamiento de la tierra, guerreros de Cachemira que regresaban de la batalla del Tíbet en 1841, o quizás algún tipo de suicidio grupal en forma de ritual. Ninguno acertó, y lo cierto es que pasaron muchos años sin que nadie fuera capaz de arrojar luz sobre el misterio del lago Roopkund.

La expedición del 2004

Lago Roopkund. Wikimedia Commons

El segundo hecho reseñable y más importante hasta la fecha llegó en el año 2004. Una expedición de investigadores organizada por National Geographic acudió hasta la zona para averiguar de una vez por todas el secreto que escondía el lago glaciar. De allí se llevaron 30 esqueletos y restos al Centre for Cellular and Molecular Biology de Hyderabad para realizar una serie de pruebas de ADN.

Advertisement

Las muestras fueron enviadas a la Radiocarbon Accelerator Unit de la Universidad de Oxford para que llevara a cabo dataciones de radiocarbono sobre los restos. Los resultados revelaron algo mucho más extraño de lo que alguien pudiera adivinar: los esqueletos databan del 850 dC.

Además, las pruebas de ADN indicaban que había dos grupos distintos de personas, uno de una familia o una tribu de individuos estrechamente relacionados, y un segundo grupo algo más pequeño, posiblemente locales contratados como cargadores y para hacer de guías.

Lago Roopkund. Wikimedia Commons

Gracias a los anillos, lanzas, zapatos de cuero y demás materiales, los expertos creían que el grupo estaba compuesto de peregrinos indios que se dirigían a través del valle con la ayuda de los lugareños.

Bien, por fin existía una teoría que tenía todos los visos de ser cierta pero, ¿qué causó su muerte? ¿Un derrumbe masivo? ¿Alguna enfermedad que les golpeó repentinamente? ¿Murieron de hambre?

Advertisement

En el pasado hubo una leyenda local que se repitió con asiduidad. Según la misma, Raja Jasdhaval, el rey de Kanauj, viajaba con su esposa embarazada, Rani Balampa. Ambos iban acompañados por un numeroso séquito de sirvientes mientras viajaban en peregrinación al santuario de Nanda Devi.

Lago Roopkund. Wikimedia Commons

A medida que viajaban, se vieron superados por una granizada espantosa, una con piedras de granizo enormes. La tormenta fue demasiado fuerte, y al encontrarse sin refugio alguno, todo el grupo pereció cerca de Roopkund. Aquello siempre fue una leyenda, no había evidencia que la sustentará. Sin embargo, ironías de la vida, la investigación del 2004 iba a dar parte de razón a la historia del rey de Kanauj.

Cuando comenzaron los análisis, los científicos se fijaron en varios detalles. Los cuerpos habían muerto todos de una manera similar, con una serie de golpes en la cabeza. Sin embargo, aquellas brechas profundas en los cráneos no parecían ser el resultado de armas, sino de algo redondeado. Además, los cuerpos sólo tenían esas heridas en la cabeza y los hombros, como si los golpes hubieran llegado desde arriba.

Así fue como llegaron a la conclusión final (y la más plausible hasta la fecha): más de 200 personas murieron a causa de una tormenta de granizo repentina, una devastadora. Como contaba la leyenda, atrapados en el valle y sin ningún lugar donde esconderse o buscar refugio, la lluvia acabó con todo el grupo, y sus restos permanecieron en el lago durante 1.200 años hasta su descubrimiento. [Wikipedia, Oxford, AtlasObscura]