El momento más duro para BlackBerry

Las cifras presentadas hoy por BlackBerry, y algunas de las declaraciones de su presidente, pintan un escenario bastante duro para el fabricante canadiense. Ha distribuido más móviles que en el pasado trimestre y eso es una buena señal, teniendo en cuenta que en esta época del año las ventas son mucho más reducidas, pero vuelve a las pérdidas y sólo 2,7 millones de los más de seis millones de teléfonos distribuidos son parte de su nuevo catálogo con BlackBerry 10. El resto aún usan el viejo sistema operativo y representan una porción del mercado de gama baja donde los márgenes de beneficio son pequeños.

84 millones de dólares en pérdidas no es una enorme cantidad de dinero para la compañía (ha ingresado 3.100 millones de dólares en los últimos meses, por ejemplo) pero las cifras son más bajas de lo esperado por Wall Street, que ha castigado severamente la acción. El Z10 no se está vendiendo al ritmo que demanda un teléfono de éxito con una gran disponibilidad.

Para rematar unos resultados bastante duros, la compañía ha confirmado que no actualizará su tableta al nuevo sistema operativo, a pesar de que lo había prometido a principios de año. No hay muchos usuarios de Playbook, pero salvo que tengan una nueva generación de tabletas en preparación esto viene a ser casi una retirada de este sector.

¿Qué le queda a BlackBerry para mantener la esperanza? Tiene todavía unos 3.000 millones de dólares en sus cofres, suficientes para aguantar ahora que parece haber parado la caída libre del pasado año. Hay además tres puntos importantes donde puede centrarse la compañía:

1. Hay mercados emergentes donde aún tiene empuje. Incluso mantiene una posición buena en grandes mercados, como Latinoamérica. En estos mercados se mantiene sobre todo por su gama baja, pero puede aprovechar esa situación para crear una base de usuarios estable atada a su ecosistema.

2. BlackBerry vende más que teléfonos. La compañía ha empezado a maniobrar de forma más decidida hacia las soluciones de gestión multiplataforma, con la que podría volver a ganar mercado en entornos corporativos, ahora más pendientes de iOS y Android. No es la situación ideal, pero es mejor que perder para siempre el mundo de la empresa.

3. La nueva Q10 puede ayudar a rescatar algunos de sus usuarios clásicos. A estas alturas BlackBerry es el único fabricante que piensa en teclados físicos y hay todavía muchos usuarios de BlackBerry devotos de esta característica. Si consigue mantenerlos en la plataforma antes de que migren hacia iOS o Android será una pequeña victoria.

Pero al margen de esos tres puntos, hay pocas alegrías. Los desarrolladores han olvidado la plataforma -el catálogo de apps para Playbook, por ejemplo, es prácticamente inexistente y el BB10 crece a menor velocidad que el de sus rivales- y en la carrera de los smartphones cada vez parece más claro que Windows Phone tendrá el tercer puesto tras iOS y Android. No es una cuestión de mérito técnico o de mejores características (BlackBerry 10 es un sistema operativo moderno y con aciertos). Microsoft, al final, tiene un músculo de marketing y unas arcas bastante más llenas a las de BlackBerry.

Cuando la carrera es de fondo, se nota.