Meteorito de Saint Sauveur. Foto: Didier Descouens, bajo licencia Creative Commons.

Las dos rocas que ves sobre estas líneas forman parte del meteorito de Saint Sauveur, una roca que cayó sobre Francia en 1914. La particularidad de los fragmentos es que están compuestos de condritas de Enstatita, un material que solo se encuentra en un puñado de meteoritos. Un grupo de científicos del MIT cree que el núcleo de Mercurio podría estar formado de ese mismo material.

Quitando los que se hen encontrado en la Antártida y algunos halllados por la Asociación Meteorológica Nacional de Estados Unidos, solo se conocen 24 meteoritos compuestos de condritas de Enstatita. Contando todos los meteoritos recuperados, solo el 2% están formados por este mineral.

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La Enstatita es un mineral de la clase de los silicatos. Concretamente es un silicato de magnesio que contiene trazas de Hierro. En la Tierra existen yacimientos de enstatita que se explotan porque se considera una piedra decorativa o semipreciosa, pero en el espacio es una auténtica rareza. Hace 4.900 millones de años, el Sol era una joven estrella y todo el material que giraba a su alrededor se fue uniendo por agregación hasta formar varios planetas. Se cree que los meteoritos de condritas de enstatita jugaron un papel determinante en la formación de los planetas rocosos del Sistema Solar.

Interpretación artística de la sonda Messenger en órbita sobre Mercurio. Imagen: NASA

Esta hipótesis no solo es cierta para la Tierra, sino también, aparentemente, para Mercurio. Científicos del MIT han analizado los análisis de espectrómetro tomados por la sonda Messenger de la NASA entre 2011 y 2015, y los han comparado con la antigüedad del terreno. Estos datos sirven para determinar la composición química de los depósitos de lava sobre la superficie de Mercurio. Tras analizar la composición de más de 5.800 de estos depósitos, han llegado a la conclusión de que los más antiguos se remontan a hace 4.200 millones de años y se generaron a profundidades de 360 kilómetros, cuando el planeta estaba recién formado y comenzó a enfriarse.

Una simulación química de esta lava primigenia sugiere que está formada precisamente por condritas de enstatita. Para confirmarlo habría que analizar directamente la superficie en esos puntos, algo que aún no se ha hecho. El descubrimiento, sin embargo, permitirá entender mejor cómo se formó el Sistema Solar y nuestro propio planeta. [Gizmag vía MIT]


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