En 1989, el químico Jean-Pierre Sauvage logró por primera vez hacer un nudo sencillo con unas pocas moléculas. 25 años después, un equipo de científicos ha logrado crear un nudo celta tan pequeño y complejo que abre las puertas a la fabricación de tejidos con propiedades sorprendentes.

Lograr que cadenas de moléculas de entrelacen con otras hasta formar nudos no es tan fácil como meter ingredientes en un tubo de ensayo y agitar. Los matemáticos predicen que teóricamente hay millones de combinaciones posibles, pero los químicos no han logrado hacer nudos de más de dos hebras de moléculas y tres cruces.

Advertisement

Advertisement

En este sentido, lo que ha logrado un equipo de científicos de la Universidad de Manchester es notable. Han usado iones metálicos para lograr un nudo de ocho cruces cuyos extremos, además, se unen formando la versión molecular de un nudo celta. El nudo está formado por 192 átomos.

El proceso se puede repetir sin problemas, por lo que abre la puerta a que los químicos sean capaces de tejer materiales a nivel molecular. Sus aplicaciones dependen en gran medida de los materiales que se elijan pero el kevlar, por ejemplo, es una molécula compleja que se alinea formando líneas paralelas.

Poder tejer sus moléculas formando nudos podría traducirse en un material tan fino y ligero como la seda, pero con la misma resistencia que un chaleco antibalas. Tan solo queda esperar a que los químicos prueben nuevos nudos con diferentes moléculas. [Science Daily vía Science Alert]