Foto: Paul Sancya/AP

Cuando hablamos de corrosión, solemos pensar en la humedad o en factores ambientales como la proximidad del mar, pero no son los únicos factores capaces de destrozar metales. Hay todo un abanico de bacterias y hongos capaces de provocar corrosión en metales, y se están comiendo poco a poco los aviones de la Fuerza Aérea Estadounidense.

El problema de la corrosión microbiana no es exactamente nuevo, pero una serie de factores recientes lo agravan hasta el punto de que el ejército se está gastando millones de dolares en tratamientos de desinfección. La Fuerza Aérea se gasta alrededor de 6.000 millones de dólares anuales para combatir la corrosión de su flota. De esos 6.000 millones, 1.200 están asociados directamente a la biocorrosión.

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Entre los factores que inciden en este problema, el más importante es la antigüedad de los aviones. Según la secretaria general de la fuerza aérea, Deborah Lee James, la edad media de los aviones militares en Estados Unidos es de 27 años.

Toby Talbot/AP

Paradojicamente, la sostenibilidad ecológica es otro factor. Las coberturas químicas respetuosas con el medio ambiente y los biocombustibles son otros dos factores que inciden en la proliferación de microorganismos capaces de dañar el metal. Los lavados a alta presión no son efectivos contra estas plagas..

La solución pasa por hacer lo mismo que se hace con los biberones de los recién nacidos: hervirlos. El proceso se llama Sistema Unificado de Descontaminación Biológica, pero en esencia se trata de escaldar los aviones mediante un tratamiento térmico a temperaturas de más de 80 grados Celsius que mata al 99,9% de los microorganismos y evita que proliferen. La técnica es la misma que se usaba para descontaminar los aviones que regresan a Estados Unidos de servir en zonas donde se sospeche que hayan podido quedar expuestos a armas biológicas.

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El tratamiento comenzará a dispensarse de manera rutinaria en la base aérea Wright-Patterson. Con él, esperan reducir en buena medida los costes asociados a este inesperado enemigo. [Wright-Patterson vía Popular Mechanics]

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