Los nuevos iPhone salieron ayer a la venta en 11 países y van llegando las primeras impresiones y análisis. Por aquí te hemos contado las del 5S (y su cámara), las del 5C y una detallada review del iOS 7. Pero, ¿qué hay del nuevo procesador A7? ¿Supera a sus rivales en velocidad y potencia?

EE.UU. fue uno de los 11 países en los que el iPhone 5S y 5C salieron ayer a la venta (el resto, Australia, Canadá, China, Japón, Hong Kong, Singapur, Francia, Alemania, Reino Unido y Puerto Rico). Nuestros compañeros de Gizmodo US ya lo han probado y realizado los primeros benchamarks del procesador A7. El resultado: ese pequeño chip vuela, supera a todos sus rivales con amplia diferencia. Es el procesador más potente integrado ahora mismo en un smartphone de gama alta.

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A pesar de que sobre el papel, en las especificaciones, otros procesadores en smartphones rivales tienen más núcleos o más frecuencia de reloj, el A7 consigue batirlos en poder de computación y gráficos (luego te explicaremos por qué). No es un misterio que las especificaciones puras son solo un indicador. Lo que importa es cómo el hardware está configurado y cómo se integra con el software. Y en eso el iPhone 5S bate a la competencia.

A7: el procesador más rápido del mercado

Tras realizar un benchmark con el software Geekbench 3.0 en el iPhone 5S, los resultados son casi difíciles de creer. Pero están ahí, los puedes ver en la imagen de arriba, comparando con dos modelos del Galaxy S4, el HTC One el Nexus 4 o el ya desaparecido iPhone.

Los datos que hemos obtenido coinciden con los datos publicados en otros medios, como AnandTech, que incluyen por ejemplo el LG G2 con procesar Qualcomm Snapdragon 800 de cuatro núcleos a 2,26 GHz. El resultado que ofrece Geekbench es útil porque mide una mezcla de velocidad de computación en una serie de procesos como por ejemplo comprimir y descomprimir archivos JPG. La puntuación total del A7 bate de largo a toda la competencia.

Para medir la potencia gráfica de la GPU, utilizamos el software más adecuado en estos casos, GFXBench, con un juego de prueba altamente intensivo en gráficos y comparando los resultados con los ránkings disponibles públicamente para otros smartphones de gama alta. El resultado lo puedes ver en la imagen de arriba, que muestra la frecuencia de frames media para el procesador gráfico de cada móvil. A mayor frecuencia de frame, gráficos más fluidos.

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La GPU del iPhone 5S es espectacular: 37 frames por segundo, más del doble del iPhone 5 y bastante más que toda la competencia. Es decir, podrás jugar a cualquier juego disponible en el App Store con una fluidez y rapidez envidiables.

El mito de las especificaciones y los procesadores de cuatro núcleos

Lo curioso de todo esto es que si miras a las especificaciones del procesador A7 frente a la competencia, la cosa no cuadra.

El A7 es un procesador ARM de doble núcleo a 1.3 GHZ y con 1 GB de RAM. La mayoría de los competidores utilizan procesadores de cuatro núcleos, y con frecuencias de reloj mayores, como los 1.7 GHz del HTC One y sus 2 GB de RAM. ¿Cómo es posible entonces que los resultados del A7 ganen con tanta diferencia al resto?

Anand Shimpi, de AnandTech, lo explica:

En un entorno de temperatura tan compacto [como el de un móvil], utilizar un procesador de cuatro núcleos solo tiene sentido si puedes añadir potencia cuando algunos núcleos están inactivos. Todavía no he visto un fabricante de procesadores para móvil (con la excepción de Intel con Bay Trail) capaz de hacer esto de forma adecuada. Hasta que eso ocurra, el objetivo adecuado son los dos núcleos.

Traducido: la tecnología para que un smartphone pueda aprovechar de forma eficiente un arquitectura de cuatro núcleos todavía no existe. Pensar que porque un smartphone tenga un procesador de cuatro núcleos va a ser directamente más rápido y potente que otro de dos es, de momento, un gran error. Los resultados del A7 de Apple lo demuestran.

Esto nos lleva de paso al tema de la batería. La del iPhone 5S es de 1570 mAph, muy inferior al del resto de sus competidores. Pero, de nuevo, con una frecuencia de reloj del procesador también inferior y una arquitectura de doble núcleo, eso implica que el funcionamiento está perfectamente optimizado y resulta en baterías de igual o mayor duración a las de la competencia.

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En definitiva: no importa el dato de las especificaciones, importa cómo están combinadas y optimizadas para ofrecer un mejor o peor resultado final.

La importancia de los 64 bits

Hay un punto adicional que marca la diferencia: el A7 es el primer procesador en un smartphone de gama alta de 64 bits. Pero no en la forma en la que uno puede pensar. Como indican en AnandTech, la transición a 64-bit no empezará a marcar una gran diferencia hasta que Apple empiece a fabricar móviles con más de 4GB de RAM. Y para eso quedan unos cuantos años.

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La verdadera diferencia del procesador de 64 bits está en que obliga a Apple a adoptar una arquitectura de procesador completamente nueva. La CPU del A7 utiliza un nuevo diseño de la arquitectura ARM (ARMv8), lanzado en 2011, y abandona el anterior diseño que se venía utilizando en la industria durante 20 años.

En este informe puedes ver más detalles sobre el diseño ARMv8, pero todo apunta a que contribuye a un incremento en rendimiento de entre un 15% y un 20% respecto a la arquitectura ARM anterior, a la vez que mejora la batería.

Apple ha sido el primero en adoptar ARMv8 en 64 bits y eso, junto al resto de factores, logra que el procesador A7 sea, de momento, el chip mas potente y mejor optimizado que existe ahora mismo en un smartphone.