Imagen: NASA.

Uno de los grandes problemas de explorar Venus son las condiciones extremas del planeta. No obstante, la NASA está trabajando en un rover que podrá soportar las altas temperaturas de la superficie del planeta, y para ello se están inspirando en los tanques de la Primera Guerra Mundial.

El rover lleva el nombre de Automaton Rover for Extreme Environments (rover autómata para ambientes extremos, AREE, según sus siglas en inglés) y para que pueda sobrevivir a las temperaturas de más de 460 grados Celsius en Venus los ingenieros de la NASA han decidido hacerlo completamente mecánico.

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Sus engranajes e incluso el diseño de su estructura están inspirados en tanques como el Mark V que fueron utilizados en la Primera Guerra Mundial.

Tanque británico Mark V de la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, lo más interesante del AREE es la forma en la que se comunicará con la Tierra. Dado que los circuitos se derretirían en Venus, el laboratorio JPL de la NASA está trabajando en un sistema que le permitirá al rover comunicarse inspirándose en cómo funciona el código Morse. La idea es que una sonda se encuentre sobrevolando el planeta para recibir los mensajes del rover y enviarlos a la NASA, además de transmitir las órdenes de la agencia espacial al vehículo en la superficie.

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Para esto, el AREE contará con una serie de receptores de radar en su parte superior que rotarán para reflejar las señales a voluntad propia, como si fueran las lámparas para señales Morse que usan diferentes embarcaciones.

La mala noticia es que, aunque al ser completamente mecánico podrá soportar las temperaturas extremas de Venus, no podrá hacerlo por mucho tiempo. Sus responsables aseguran que el rover no sobrevivirá más de un año explorando nuestro cálido planeta vecino. [NASA vía Inverse]

Imagen: NASA.