TRAPPIST-1 es el sistema estelar de moda en la galaxia. Sabemos que tres de los siete planetas están en zona habitable y, en teoría, podrían albergar agua líquida. Sabemos que están muy próximos a su estrella y eso puede ser un problema. Hoy, además, sabemos un poco más del planeta más lejano.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Astronomy ha confirmado la órbita de TRAPPIST-1h. Gracias a datos obtenidos por el telescopio Kepler, un equipo de investigadores ha podido discernir la frecuencia a la que los siete planetas internos giran alrededor de la estrella. Los planetas forman un patrón llamado resonancia en el que el tirón gravitatorio de cada uno interactúa con el resto y mantiene todo el sistema estable.

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“Por cada dos vueltas completas que da el planeta más alejado, el siguiente hacia dentro da 3, el siguiente 4, 6, 9, 15 y 24,” explica el astrónomo Dan Tamayo. “Esto se denomina resonancia en cadena, y es la más larga que hemos descubierto en un sistema planetario.”

El equipo ha utilizado esta información para determinar el periodo orbital de TRAPPIST-1h, que es aproximadamente de 19 días. El planeta está a aproximadamente 0,06 unidades astronómicas, pero la luz de la estrella es tan débil que queda fuera de la zona habitable. Lo más probable es que se trate de un mundo helado en el que no pueda haber vida. Según la NASa, la cantidad de energía que recibe es comparable a la que recibe el planeta enano Ceres en el cinturón de asteroides.

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Los investigadores también han calculado que TRAPPIST-1h tiene un radio de 0,752 R y una temperatura de equilibrio de -100 grados celsius. El periodo de rotación (el tiempo que tarda en dar una vuelta completa) es de 3,3 días terrestres. También se han detectado flashes que se corresponden con la actividad de una estrella enana tipo M.

Puede que TRAPPIST-1h no sea el más atractivo de los planetas del sistema estelar, pero es el más frío. Lo que también dice mucho de cómo pueden ser los otros. A estas alturas, cualquier dato sobre el sistema vale su peso en oro para poder determinar finalmente si tiene algún planeta habitable. [Nature Astronomy vía NASA]