La foto de arriba, aunque no lo parezca, es del planeta Mercurio, el más cercano al Sol de todo el Sistema Solar. Hasta ahora lo habíamos visto cubierto de gas y polvo de un color parduzco, amarillento e incluso gris, pero nunca azul. Científicos de la NASA han coloreado esta imagen de forma artificial, tomada por la sonda espacil Messenger, para poder analizar mucho mejor los componentes y materiales químicos de su superficie.

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En la foto, las líneas blancas y en azul claro representan material depositado recientemente y esparcido por impactos de meteoritos y asteroides. Las zonas en azul oscuro son de un material aún desconocido, y las áreas naranjas son antiguos terrenos volcánicos. Mercurio, en azul, es todavía más fascinante. [Jacob Aron - New Scientist]

Foto: NASA