Se llama Taranis (en honor al dios Celta del trueno) y es uno de uno de los aviones no tripulados (UAV, en inglés) más avanzados construidos hasta la fecha. Y no solo eso: también es supersónico, capaz de volar a más de 340 metros por segundo. La compañía BAE Systems lleva casi una década desarrollándolo para el gobierno británico y por fin está listo para la última prueba: volar.

Reino Unido decidió hace años crear su propio plan de desarrollo de aviones no tripulados, al margen del proyecto paneuropeo nEUROn (para variar). El país lanzó el programa SUAV(E) (Strategic Unmanned Air Vehicle (Experimental)), dotado con 143 millones de libras y liderado por BAE Systems, GE Aviation y Rolls Royce, entre otros. El objetivo: fabricar un avión no tripulado supersónico capaz de realizar vuelos de larga distancia.

Ahora parece haberlo conseguido con el Taranis, que muy pronto (no hay fecha exacta confirmada), realizará su primer vuelo de prueba. La nave mide 11 metros de largo y 10 de envergadura de alas. Desde su presentación oficial en 2010, apenas se ha vuelto a saber nada del avión, pero ya está listo para entrar en acción. Al menos en pruebas.

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De funcionar, el Taranis será una de las armas militares más letales y efectivas que existan. Podrá, por ejemplo, lanzar bombas a un enemigo a miles de kilómetros de distancia de su lugar de partida. Afortunadamente, también debería servir como potente equipo de investigación desde las alturas, gracias a sus sistema automático de captura de imágenes en alta resolución. Ideal para ayudas en catástrofes naturales o para intentar predecirlas. Que se vaya a utilizar para estos fines ya es otra cosa. [Airforce Technology, BAE Systems, Giz.Au, Forbes - Foto: BAE Systems]