En el E3, Scalebound consiguió levantar una oleada de tímido entusiasmo. La idea es buena, una mezcla atrevida de dragones, espadas y combates épicos pero el primer gameplay, presentado durante la conferencia de Xbox en la Gamescom, debería convencer a unos cuantos indecisos más.

Todavía es pronto como para realizar cualquier tipo de juicio de valor definitivo pero parece que el resultado final será una especie de RPG fantástico, con co-op de hasta 4 jugadores, que combina el ataque personal del protagonista con movimientos adicionales que llegan a base de dar órdenes al dragón. Esto promete, pero todavía queda un largo camino hasta que vea la luz en 2016.