El año pasado, un grupo de investigadores del MIT comenzó un ambicioso proyecto para dibujar un mapa de todas las conexiones nerviosas de la retina de un ratón. La tarea por delante era titánica pero, gracias a la ayuda de 2.200 voluntarios, hoy han presentado los resultados de esa cartografía. El mapa podría explicar una de las funciones que aún se desconocían del ojo de los mamíferos: Cómo percibimos el movimiento.

El proyecto, denominado Eyewire, partía de una serie de imágenes tridimensionales en alta definición de la retina de un ratón tomadas mediante microscopio electrónico. Los voluntarios del proyecto debían encontrar el camino de células nerviosas que une dos puntos en la retina, como en un laberinto de pasatiempos.

El trabajo de los voluntarios, unido al de un superordenador, se ha traducido en el intrincado mapa que veis sobre estas líneas. Una de las primeras teorías que ha aportado la imagen explica cómo procesamos el movimiento. Según comenta el equipo en la revista Nature, las células de la retina se agrupan en parejas. Mientras una de las células recibe la señal de lo que ve de manera instantánea, la otra lo hace con retardo. Cuando un objeto pasa por delante del campo visual, la primera célula lo percibe y pasa a la siguiente. Sin embargo, el ligero lag de la primera hace que ambas señales nerviosas lleguen al mismo tiempo.

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El neurólogo Jinseop Kim y sus colegas del MIT creen que esta doble señal simultánea es la que nos ayuda precisamente a percibir el movimiento. De momento, solo es una teoría. La siguiente etapa del proyecto es intentar demostrar este funcionamiento en laboratorio. [Nature]