Foto: ALMA

Ni una, ni dos, ni 17. El programa de búsqueda de señales de procedencia extraterrestre fundado por Stephen Hawking y el millonario ruso Yuri Milner (Breaktrough Listen) va a tener que hacer horas extras porque tiene por delante 234 señales extrañas provenientes de otras tantas estrellas.

¿Cómo es posible que hayamos pasado de tener un puñado de señales sin explicación a tener 234? Pues por obra y gracia de dos astrónomos de la Universidad Laval, en Canadá, llamados Ermanno Borra y Eric Trottier. Ambos no solo aseguran que han encontrado el mismo tipo de pulso extraño proveniente de 234 estrellas, sino que se atreven a insinuar que ese pulso podría ser algún tipo de esfuerzo coordinado para ponerse en contacto con la Tierra.

Huelga decir que la comunidad científica internacional ya se ha ensañado a placer con el estudio, que se ha realizado en el marco del Sloan Digital Sky Survey, pero aún no tiene el respaldo de fuentes independientes. La razón no es tanto que mencionen un posible origen extraterrestre de las señales, sino el hecho de que Borra y Trottier han buscando activamente un tipo de pulsos que se ciñen a su hipótesis sobre cómo se comunicaría una civilización extraterrestre con nosotros (mediante pulsos láser en una frecuencia concreta). Dicho de otra forma, cuándo vas buscando algo en concreto, a menudo sueles encontrarlo. La comunidad científica teme que el trabajo de ambos astrónomos tenga un fuerte sesgo producto precisamente de haber partido de una conclusión previa.

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Si obviamos la palabra extraterrestres del estudio, lo que Borra y Trottier han encontrado es el mismo tipo de pulso, repetido cada 1,65 picosegundos, en 234 estrellas similares a nuestro Sol.

Mapa de distribución de galaxias según el SDSS. Foto: Sloan Digital Sky Survey

Con todo, ambos astrónomos forman parte del programa SETI, y el famoso proyecto de búsqueda de señales de origen extraterrestre recibió una magnífica inyección de capital el año pasado gracias al proyecto Breaktrough Listen iniciado por Yuri Milner y Stephen Hawking. Eso significa que los astrónomos que coordinan el proyecto han decidido tomar cartas en el asunto e investigar los datos de Borra y Trottier. De momento, la Universidad de Berkeley ya ha anunciado que estudiará las estrellas candidatas mediante su telescopio óptico APF.

Antes de que echemos las campanas al vuelo y preparemos un pastel para recibir a nuestros amigos extraterrestres, hay que explicar que probablemente las 234 señales tengan un origen natural perfectamente normal. El Centro de Investigación del SETI en Berkeley (BRSC por sus siglas en inglés) ha adjudicado a estas supuestas señales una calificación de entre cero y uno (sobre 10) en la Escala de Rio.

Esta escala, propuesta por la Asociación Internacional de Astronáutica durante la cumbre de Rio de Janeiro, mide las posibilidades de que una señal desconocida proveniente del espacio realmente pueda pertenecer a una hipotétca civilización extraterrestre en atención a sus características, procedencia, fuente o distancia (tenéis un interesante calculador aquí). La famosa señal Wow! es la que más ha puntuado nunca en esa escala y tiene un 3. [Arxiv vía Science Alert]