El pasado 30 de septiembre, los ingenieros del Centro de Plasma y Fusión Nuclear del MIT lograron un nuevo récord mundial al alcanzar por primera vez dos atmósferas de presión en la cámara del reactor Alcator C-Mod de tipo Tokamak. Ese fue también el último día para el proyecto.

Los reactores de fusión como el Alcator C-Mod son la punta de lanza de la humanidad hacia el desarrollo de una fuente de energía limpia y prácticamente ilimitada. Comunidades de científicos de diferentes partes del mundo compiten entre sí por lograr lo que de momento es imposible: dominar una energía como la del Sol (plasma a altísimas temperaturas) confinada dentro de una cámara magnética a presión. El proceso no solo tiene le potencial de generar increíbles cantidades de energía, sino que no produce residuos radioactivos como los de los actuales reactores de fisión.

Encender una pequeña estrella dentro de una cámara en forma de donut no es lo más difícil. Varios laboratorios en Alemania, Francia, China y el propio MIT ya lo han logrado. Lo difícil es estabilizar el plasma de manera que no consuma enormes cantidades de electricidad para mantenerse encendido y que la cantidad de electricidad que genere sea comercialmente viable.

Para lograr esto hay que crear una nube de plasma estable a 50 millones de grados, sometida a altísimas presiones y confinada en una cámara. Según el MIT, lograr la presión es básicamente dos tercios del reto.

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En esta carrera, el Alcator C-Mod había logrado ya varios hitos. El último ha sido mantener el plasma durante dos segundos a una temperatura de 35 millones de grados Celsius y algo más de dos atmósferas de presión. La cifra bate un récord anterior que el MIT había logrado en 2005.

El reactor cierra por falta de fondos. La financiación de tres años concedida por el Departamento de energía de Estados Unidos se acabó, y los federales no pueden mantener esa remesa y la del ITER. El ITER es un gigantesco reactor de fusión que se está construyendo en Francia.

Maqueta con una sección del reactor de Fusión ITER. Foto: Wikimedia Commons.

Estados Unidos, la Unión Europea, India, Corea del Sur, China, Rusia y Japón están concentrando sus esfuerzos monetarios en ese proyecto. El ITER es 800 veces más grande que el Alcator C-Mod del MIT. Cada uno de sus imanes pesa lo mismo que un Boeing 747. cuando esté terminado, será capaz de generar 500 megavatios de potencia, lo mismo que una central nuclear actual.

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El problema es que el ITER lleva en construcción desde 2006. Se supone que iba a llevar solo 10 años terminarlo, pero los continuos cambios en el diseño de los reactores tipo Tokamak ha demorado su conclusión una y otra vez. Actualmente se prevé que comience a funcionar dentro de 15 o 20 años.

Diseño del reactor planteado por Skunkworks. Foto: Lockheed Martin

No faltan los que consideran al ITER un sumidero de fondos que no va a llegar a ninguna parte. Mientras tanto, varias compañías privadas como Lockheed Martin a través de su departamento de investigación Skunkworks, tratan de descifrar la clave para lograr un reactor de fusión operativo de menor tamaño.

Otra de esas compañías es Tokamak Energy. Su fundador, el doctor David Kingham apuesta por un modelo de reactor más pequeño con una cámara de contención basada en imanes superconductores en lugar de electroimanes convencionales como los del ITER. Kingham cree que el futuro de la fusión nuclear está en reactores de pequeño tamaño como el del MIT. Su compañía cree que podrá tener un prototipo funcional en 2025. Si ellos o algún otro lo logra, el ITER probablemente se convierta en el pisapapeles más grande que ha construido jamás el ser humano. [MIT vía The Guardian]