Tendemos a atribuir cualidades humanas a los robots, pero lo cierto es que es difícil conseguir que estas máquinas automáticas sean sensibles. Este robot es una excepción. Su excepcional sensibilidad le permite manejar delicados bloques de tofu en una factoría japonesa.

Una cámara controlada por un algoritmo permite al robot diferenciar entre distintos bloques de tofu. De esta manera, los bloques de tofu fresco son manejados con suavidad a un ritmo de apenas unos 1.500 a la hora. El Tofu frito, sin embargo, es más rígido y el robot lo puede mover con más agilidad.

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Este abnegado robot japonés puede ser programado para otras tareas, y es sólo un ejemplo de cómo se puede mejorar la manera en que los robots interactúan con su entorno. [DigInfo TV]