Si llega el lunes y te parece que el fin de semana se te ha pasado sin darte cuenta, necesitas un plan para alargar esos dos días en el futuro. Resulta que lograr que el fin de semana nos deje satisfechos es mucho más sencillo de lo que parece. Solo tienes que buscar la novedad.

David Eagleman es profesor en la Universidad de Stanford y autor del libro El cerebro: una historia sobre ti. Según este neurocientífico, la mejor manera de estirar el tiempo es buscar nuevas actividades y nuevas experiencias. La razón se resume en la forma que tiene el cerebro de procesar las novedades. Cuando pasas un tiempo haciendo algo que no te es familiar, el cerebro se centra en procesar datos de esa nueva actividad, creando un recuerdo más detallado de la experiencia. De esta manera, cuando la recordamos, lo hacemos de una manera más vívida y con la sensación de que hemos pasado más tiempo en ella del que en realidad le hemos dedicado.

También funciona al revés. Si sigues la misma rutina todos los fines de semana no serás capaz de recordar muchos detalles cuando llegue el lunes. Te parecerá que el fin de semana se ha pasado demasiado rápido porque no le has dado al cerebro datos nuevos que registrar. Eagleman compara los fines de semana rutinarios a un vuelo largo. Parece interminable cuando estás dentro del avión, pero una vez que aterrizas se te olvida prácticamente todo lo que ha pasado a bordo. Es la misma razón por la que el tiempo parece pasar más rápido a medida que envejecemos. Según Eagleman:

Cuando eres un niño, todo es una novedad para ti, y tu cerebro no para de grabar nuevos recuerdos sobre ello. Esa es la razón por la que los veranos de tu infancia te parecen tan maravillosamente interminables. Parece que ha pasado mucho tiempo porque la densidad de cosas que recuerdas de esos días es muy alta. A medida que nos hacemos mayores, ya hemos visto muchas cosas y conocemos demasiados patrones.

Por fortuna, buscar cosas nuevas para hacer cada fin de semana no es tan complicado como parece. No hace falta que te metas a hacer paracaidismo. Tan solo necesitas hacer planes que se salgan de tu rutina habitual. Estas son algunas opciones:

  • Planea una escapada de fin de semana a un lugar que no conozcas.
  • Ve a pasear por un recorrido que nunca hayas hecho.
  • Ve a un nuevo bar o restaurante.
  • Explora una parte de la ciudad que no conozcas.
  • Sal a montar en bicicleta por una ruta nueva, a ser posible cerca de la naturaleza.
  • Recorre una librería o una tienda de antiguedades o una tienda que te guste y en la que nunca hayas estado.
  • Ve a un mercadillo al otro lado de la ciudad.
  • Ve al teatro en lugar de ver una película.

A veces es tan fácil como cambiar de entorno. El pasado fin de semana me llevé el Kindle y la Nintendo Switch al parque. No hice nada diferente de lo que haría con ellas en casa, pero la experiencia fue mucho más fresca y la recuerdo más vivamente.

Solo hay que tener en cuenta que buscar nuevas experiencias no hace que el tiempo pase más lento en el presente. De hecho es al revés. Las nuevas experiencias hacen que el tiempo se nos pase más rápido mientras las hacemos, pero es un pequeño precio a pagar si quieres que tus recuerdos del fin de semana te parezcan más largos. En definitiva, ¿prefieres ajustarte a tu rutina y que el fin de semana fluya lentamente, pero recuerdes que se te ha pasado volando, o hacer cosas nuevas y que se te pase en un suspiro pero lo recuerdes más dilatado? La elección es toda tuya.