El bloatware, esas aplicaciones preinstaladas que atiborran la memoria de smartphones y tabletas y con las que tenemos que tragar, nos gusten o no, tiene los días contados en Corea del Sur. El ministerio de ciencia de ese país acaba de dictar una nueva normativa por la que los fabricantes y las operadoras de telefonía deberán dar la opción de borrar esos programas.

La normativa entrará en vigor en Abril, y afecta a cualquier aplicación cuyo uso no sea estrictamente necesario para el funcionamiento del teléfono. Las únicas aplicaciones que entran en ese grupo son, según el gobierno coreano, las que gestionan las comunicaciones del teléfono (3G, WiFi o NFC), o las tiendas de aplicaciones que permiten al usuario descargar e instalar otro software de su elección.

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La nueva normativa pone fin al creciente absurdo que suponía comprar un teléfono y que más de la mitad de la memoria útil estuviese plagada de aplicaciones basura y programas mediocres de rendimiento más que discutible. El Samsung Galaxy S4, por poner un ejemplo, viene con nada menos que 80 aplicaciones preinstaladas en Corea del Sur. 39 de ellas son de Samsung, 25 de la operadora SK Telecom, y 16 de Google. Muchas de estas aplicaciones deberán poder ser desinstaladas si el usuario así lo desea. [ZDNet vía Gobierno de Corea del sur]