El swatting es una práctica que, por alguna razón, se hace cada vez más popular en países como Estados Unidos y Canadá. Esta vez un jugador de League of Legends (LoL) ha sido declarado culpables de acosar y aterrorizar a muchas adolescentes, de diferentes formas, incluyendo el enviarles la policía a sus casas.

Este tipo de “broma” consiste en llamar a la policía y convencerla de que el que llama es un terrorista o secuestrador o algún tipo de criminal ubicado en la casa de la víctima a la que se le quiere hacer “la broma”, por lo que inmediatamente estos envían agentes al lugar y suelen arrestar, a mano armada, a todos los que se encuentren en la casa. Es una broma de muy mal gusto, y que es penalizada por la ley.

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En este caso el jugador de LoL, cuyo nombre no ha sido publicado debido a que tiene 17 años de edad, había acosado no a una sino a varias chicas que conocía jugando al popular videojuego. Según notifican las autoridades, el joven se dedicaba a conocer chicas en el juego y luego tratar de salir con ellas y hacerles propuestas románticas, para luego ser rechazado, lo cual hacía que se molestara mucho y comenzara con sus técnicas de acoso.

En distintas ocasiones el chico llamó a la policía de la región en la que viviera su víctima (luego de hackear sus cuentas de correo electrónico para hacerse con información personal como su lugar de residencia e incluso números de tarjetas de crédito), y se hizo pasar por secuestrador, homicida, confesaba crímenes como que había “matado” a los padres de las mujeres que aterrorizaba, y la policía casi inmediatamente llegaba al lugar con equipos de fuerzas especiales que incluían al SWAT y hasta helicópteros, para luego encontrarse con que todo era falso.

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Pero su acoso no se limitaba al swatting. El joven también clonaba las tarjetas de crédito de sus víctimas y los familiares de sus víctimas, además de publicar su información personal en Internet y, por supuesto, muchas otras personas (sin oficio y malintencionadas) se sumaban al acoso. Uno de los casos fue tan fuerte que la chica abandonó por una temporada la universidad en la que estudiaba y está asistiendo a terapia psicológica.

El joven criminal ha confesado ser culpable de 25 de los cargos que le acusaron, los cuales incluyen acoso y terrorismo; a finales del mes de junio el tribunal decidirá cuál será su sentencia y pena, tomando en cuenta que es menor de edad. Por ahora, lo que está seguro es que será obligado a recibir atención psiquiátrica, que sin duda necesita. [Tri-City News vía Player Attack]

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