Tras 10 meses de inactividad, el Etna, el volcán de 3.300 metros de altura situado en Sicilia, ha despertado de nuevo escupiendo gas, cenizas y toneladas de lava. El Oservatorio de la Tierra de la NASA ha captado la impresionante imagen de arriba de la nueva erupción. Se trata de una foto coloreada para distinguir mejor entre la lava, la nieve las nubes y el bosque. Mejor observar el Etna desde lejos, muy lejos. 

La imagen combina diferentes longitudes de onda para dar una visión completa de la situación del volcán. Como se puede ver en la foto original, en blanco y negro (debajo), todo es mucho más difícil de distinguir. 

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La energía que desprende la lava es lo suficientemente potente como para ser captada por las herramientas de medición de infrarrojos en onda corta. Como explica la NASA, la nieve aparece en el color azul-verdoso porque absorbe luz infrarroja de onda corta, pero refleja luz verde y casi-infrarroja. Las nubes aparecen en blanco (reflejan los tres tipos de onda) mientras que los bosques y la vegetación reflejan la luz casi-infrarroja de forma más potente que la infrarroja de onda corta, por lo que aparecen en verde.

El resultado es fascinante, se parece casi más a un cuadro impresionista que al verdadero paisaje de un volcán. [NASA via NPR]