Hablábamos hace poco de una promoción desafortunada, la de Samsung, y justo hoy Microsoft nos ayuda a explicar cómo hacer un gran anuncio. La situación: una boda dividida en dos, a un lado los fanboys de Samsung, al otro los de Apple. Y ocurre lo inevitable, se enzarzan en una tremenda y cómica batalla campal. Mientras, los dueños de un flamante Nokia Lumia 920 con Windows Phone lo graban todo con ironía. Es la insospechada ventaja de verlo todo en un distante y cómodo tercer puesto. Brillante.

De hecho, el anuncio nos recuerda a la estrategia de Samsung que comentábamos antes de reírse de los fanboys de Apple. Solo que ahora Microsoft la utiliza para lanzar una bofetada a ambos bandos a la vez. Y, en cierta manera, la compañía tiene algo que celebrar: a Windows Phone, al menos en Europa, no le va nada mal.